Internacional

El papa advierte contra los curas con “manga ancha”

El propio papa Francisco ha declarado que se confiesa cada quince días “porque también el papa es un pecador”, como él mismo ha afirmado.

CIUDAD DEL VATICANO. El papa Francisco advirtió contra la confusión entre la “misericordia” y lo que calificó de “manga ancha” por parte de algunos curas en la administración del sacramento de la confesión, del que dijo que no debe ser “una tortura”.

“No es misericordioso ni un confesor de manga ancha ni un confesor rígido. Ninguno de los dos”, dijo el pontífice en una alocución en el Vaticano ante futuros confesores.

“La misericordia significa hacerse cargo del hermano o de la hermana y ayudarles a caminar. No es decir: ¡ah no, anda, anda! o la rigidez. Esto es muy importante”, dijo gráficamente el papa.

En cuanto a los tipos de confesores, el pontífice los caracterizó como los que dicen: “Adelante, esto no es pecado! anda, anda¡ El otro (el rígido) porque dice: No, la ley dice…”.

“Pero ninguno trata al penitente como a un hermano, lo toma de la mano y lo acompaña en su camino a la conversión. Uno dice: vete tranquilo, Dios perdona todo. Vete, vete. El otro dice: no, la ley dice que no”, afirmó.

Por el contrario, aseguró que quien demuestra misericordia “lo escucha, lo perdona, pero se hace cargo y lo acompaña, porque la conversión comienza, sí, quizás, hoy, pero tiene que continuar con la perseverancia”.

El papa dijo además que el sacramento de la confesión no debe ser una “tortura” para los católicos ni convertirse en un “interrogatorio molesto e invasivo” con el fin de que los fieles se sientan atraídos a confesarse “frecuentemente”.

“Todos deben salir del confesionario con la felicidad en el corazón”, afirmó el pontífice en una audiencia a los participantes del curso de formación de la Penitenciaría Apostólica en el Vaticano, según informó la Santa Sede.

“La confesión no debe ser una tortura, sino que todos deben salir del confesionario con la felicidad en el corazón, con el rostro radiante de esperanza aunque a veces, lo sabemos, bañado en las lágrimas de la conversión y de la alegría que de ella nace”, dijo el papa.

Este sacramento de la Iglesia católica no debe convertirse en “un interrogatorio molesto e invasivo. Al contrario, tiene que ser un encuentro liberador y lleno de humanidad”, agregó Jorge Mario Bergoglio. (Efe/ La Nación)