Opinión

¡EL OSCAR CRIOLLO!

Antonio Palacios Frugone/ Guayaquil

tonypalaciosf@hotmail.com

La academia de artes y ciencias cinematográficas, creó un premio a la excelencia y logros cinematográficos al cual se le denominó “OSCAR”. En nuestro pacífico y agitado país, son muchos los personajes e instituciones qué, por diferentes motivos, hacen o crean las condiciones para recibir un premio de esta naturaleza, no necesariamente por la forma adecuada de su accionar, sino por resaltar lo inadmisible, estos logros hacen que hayamos pensado en emular esta ceremonia y así dejar constancia de su innegable amor por el rumbo que tratan de guiar a nuestro país.

Después de realizar un seguimiento a los distintos campos en que nos desarrollamos, vamos a destinar un premio al género de los Farsantes, para ello solo mirando alrededor vemos en la clase politiquera a nuestros  representantes, es tan fuerte la competencia, que todos sin excepción alguna son dignos de intervenir en este sano y angelical evento. Su espíritu altruista, su mirada y trabajo al bienestar social sin pensar en el bienestar particular, siempre dispuestos a inmolarse y pactar hasta con el diablo, hacen de estos actores de fino discurso, de pulcra honradez, mártires vivientes que con camisetas de diferentes colores: amarillo, azul, naranja, rojo, verde, negro o combinándose ente si, llevan al descalabro a este pacífico y agitado país, haciéndose merecedores con suficientes méritos de este extraordinario premio.  Reciban el “OSCAR CRIOLLO” con un cheque de salida de nuestro territorio patrio y el grito desesperado de afuera facinerosos.

 Al género investigativo le otorgamos el premio “Dick Tracy”, por la magistral e incontrolable interacción de sicarios, droga, robos, asaltos, politiqueros, cuya inigualable participación refleja la nominación a estar considerados en el globo terráqueo como un país “INSEGURO”.

 Todos los días por distintos medios vemos y oímos la participación de delincuentes en actos vandálicos, seguidos de la acción de policías, recogiendo evidencias (casquillos) y manifestándonos el deseo de descubrir a los actores de estos atentados contra la humanidad, prometiendo llegar en su rol investigativo ¡hasta las últimas consecuencias! y poder dar la tranquilidad que el ciudadano se merece.  Lamentablemente son ya más de 200 muertes violentas, donde los resultados no se dan, las promesas ¡van y vienen!, las estrategias, los recursos y las leyes que sirven para dar “seguridad” a nuestros sacrificados agentes del orden ¡no llegan! haciendo de la inseguridad lo único seguro que tenemos. Esto es solo un pequeño botón dentro del andamiaje delincuencial, llevándonos estos penosos resultados a omitir la premiación del trofeo DICK TRACY, ya que si lo entregamos es muy probable que Dick salga de su caricatura y me lleve al lado del “Inquieto Anacobero”.

Continuaremos…