Opinión

El Narcoterrorismo

Orlando Amores Terán/Quito

 

Si la burocracia identifica que hay una guerra contra el crimen; por qué no autorizan la tenencia y el porte de armas a la población civil, con un solo requisito: no tener antecedentes penales ni vinculación con organizaciones narcoterroristas.

Mantenernos desarmados, en las circunstancias por las que atraviesa el país, desde 2006, favorece al hampa. Tratar al narcoterrorismo como delincuencia común, denominándola eufemísticamente «crimen organizado», protege su actividad terrorífica.

Por lo cual, la burocracia responsable, demuestra una actitud de connivencia consciente o inconsciente, con el narcoterrorismo internacional, autodenominado socialismo del s. XXI.