Opinión

EL NARCO Y EL DEPORTE.

Antonio Aguirre Medina/Guayaquil

antonioxaguirre@gmail.com

 

 

Posiblemente que el Rey de los Deportes es el que más facilidades brinda para el lavado de activos y de hecho, la situación está sustentada con las declaraciones no previstas del Embajador en el Ecuador del país más poderoso de todo el planeta, que supongo tiene toda la información posible.

No todo el lavado de activos podría existir en el deporte más popular que en nuestro país es el fútbol, existen decenas de salas o garitos de apuestas que han invadido el país, en los que el dinero en efectivo también circula diariamente por cientos de miles sin ningún tipo de control efectivo.

Las casas de apuestas durante el Gobierno de la Revolución Ciudadana, gracias al poder económico y político de un empresario, fue un monopolio apuntalado como actividad TURÍSTICA en las carreras de caballos en el hipódromo Ing. Miguel Salem Dibo, al que no concurre ningún turista, el actual empresario hípico demostrando su inexistente Filantropía aparenta donaciones seguramente miserables a la Cruz Roja del Guayas.

Hoy, en la actualidad, gracias a una apertura inesperada proliferan las casas de apuestas en todo el país incluyendo a la Honorable Junta de Guayaquil, con escaso control efectivo sobre los orígenes del dinero que circula todos los días.

Quiero dejar bien aclarado que por ningún caso se trataría exclusivamente de valores producto del narcotráfico, pero sí podrían ser de dinero de extraña procedencia.

Conozco casos de varias herencias millonarias y de empresarios que se perdieron en el vicio del juego en algunas casas de apuestas o garitos como se conocían antaño.