Internacional

«El modelo paraguayo»: las dos caras del plan de Santiago Peña para captar la atención internacional

El presidente de Paraguay, Santiago Peña, aseguró que el crecimiento económico de su país es «un modelo a seguir» para la región. En diálogo con Sputnik, el analista Héctor Sosa Gennaro aseguró que la apreciación es «ambiciosa» pero responde a una estrategia para «vender al país como una plaza para captar inversiones».

 

Durante su primer informe de gestión ante el Congreso de su país, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, destacó los buenos resultados económicos del país y aseguró que su gestión es un ejemplo para otras de la región. «Somos el país que tendrá el mayor crecimiento en la región este año y somos nuevamente un modelo a seguir; ‘el modelo paraguayo’, admirado hoy en buena parte del mundo», afirmó.

Las palabras de Peña se sostienen sobre las proyecciones de crecimiento de un 3,5% de la economía paraguaya hechas por el Banco Central del país sudamericano. Al igual que en 2023, el dato coloca a la economía paraguaya como la que más crece en Sudamérica, a lo que se suma una inflación anual de apenas 4,3%, un dato envidiable para otros vecinos sudamericanos.

En diálogo con Sputnik, el analista internacional paraguayo Héctor Sosa Gennaro consideró que el planteo de Peña sobre la existencia de un «modelo paraguayo» a imitar por otros países puede parecer «un poco ambicioso» pero debe enmarcarse dentro de un plan del mandatario de «posicionar a Paraguay a nivel internacional».

«Ningún presidente paraguayo había buscado hacer una propaganda tan abierta del país y Peña lo está haciendo, con más de una veintena de viajes al exterior desde que asumió para hacer una apertura y mostrar al mundo lo que Paraguay tiene», aseguró el analista.

En efecto, desde que asumió el poder en agosto de 2023, el presidente paraguayo registra unos 25 viajes al exterior, según un repaso hecho por el diario paraguayo Última Hora. Argentina y EEUU son sus destinos más frecuentes, aunque el mandatario también visitó dos veces a los socios del Mercosur Brasil y Uruguay y viajó a destinos estratégicos como España, Italia, Emiratos Árabes Unidos o Taiwán.

Sosa Gennaro caracterizó este «modelo paraguayo» por una macroeconomía en buen estado, especialmente por una baja inflación motivada, según él, por las políticas «restrictivas» y disciplinadas del Banco Central, que mantiene «una autonomía importante» en relación al Gobierno central.

Al mismo tiempo, la economía paraguaya ofrece a inversores extranjeros bajos impuestos y «mano de obra barata» debido a que el país mantiene una gran cantidad de jóvenes, algo que aún lo diferencia de otros vecinos sudamericanos.

Energía y recursos naturales, claves para inversores

El país también se destaca, afirmó el analista, por la capacidad de producir energía que le otorgan sus represas hidroeléctricas Yaciretá e Itaipú, además de ser un productor y exportador de carne vacuna. Se trata, según Sosa Gennaro, de potencialidades «que valoran mucho en la Unión Europea y en el primer mundo, ya que ellos no tienen la misma disponibilidad de esos recursos».

«Peña está tratando de potenciar y vender a Paraguay como una plaza de captación de ese tipo de inversiones, insistiendo mucho en el tema de la energía, que es un recurso muy importante para la captación de inversiones extranjeras», afirmó el analista.

Para el experto, en esa tarea es clave el «roce empresarial» que Peña tiene y demuestra en su relacionamiento internacional, donde «no tiene tanto en cuenta las ideologías sino el aspecto comercial y la conveniencia para el país». En ese sentido, Sosa Gennaro ubicó el interés del presidente Peña por entablar contactos con Venezuela, el Brasil de Lula da Silva o incluso una disposición a mantener negociaciones con China a pesar de las relaciones históricas de Paraguay con Taiwán.

Según Sosa Gennaro, la intensa agenda de Peña en el exterior y su énfasis en la existencia de un «modelo paraguayo» admirado en el mundo no tiene tanto que ver con un intento de promover su propia figura, sino que es parte de «una estrategia comercial en pos de vender a Paraguay como una fuerte de recursos naturales, de energía y de mano de obra barata».

El analista comparó este modelo con los de otros países como Indonesia, Laos u otros del Sudeste Asiático que «si bien no se destacan tanto a nivel de desarrollo, sí facilitan las inversiones a través de mano de obra e impuestos bajos, algo fundamental para un inversionista extranjero«.

El Lado B del «modelo paraguayo»

De todos modos, Sosa Gennaro reconoció que este modelo paraguayo tiene sus costados débiles. Si bien la macroeconomía ofrece buenos guarismos, la opinión de los paraguayos sobre la marcha de la economía real demuestra que los problemas no desaparecen.

«Lo que los paraguayos objetan mucho es que si bien es evidente que la macroeconomía va bien, eso no permea hacia los estratos más bajos del país. Se cuestiona que esa bonanza no llega a la gente en la calle», ilustró el analista.

En esa línea, señaló a los bajos salarios y a los precios de la canasta básica como dos de los principales problemas de las familias paraguayas, advirtiendo que el incremento de 100.000 guaraníes (unos 13 dólares) en el salario mínimo —que en mayo llegó a los 2,7 millones de guaraníes (unos 371 dólares)— otorgado en julio parece insuficiente para los precios de los artículos de primera necesidad.

Sosa Gennaro consideró que una alternativa sería que Peña «insista en el control del aumento de precios de la canasta básica», de manera de evitar que cualquier aumento salarial impulse al alza los precios de los productos.

Fuente:  SPUTNIK