Economía

El mercado sube tres décimas, hasta el 2,9%, el alza de la economía global

El mercado se muestra notablemente optimista frente a la situación económica global, mejorando en tres décimas sus previsiones de expansión del PIB frente a las aportadas en el mes de diciembre de 2023.

Así, según pronostica Bloomberg, que aúna todas las predicciones de los principales analistas económicos y hace una media, el PIB global se expandirá un 2,9% tanto en 2024 como en 2025, frente al 2,6% que preveía a finales de 2023.

En este sentido, el mercado se mantiene en la línea de los organismos internacionales. La OCDE, en su último informe sobre el panorama económico mundial publicado en mayo, dijo que la economía mundial seguirá creciendo “a un ritmo moderado”. En concreto, esperan que se mantenga en 2024 (3,1%, igual que en 2023) y que en 2025 mejore tímidamente al 3,2%.

Por su parte, en el Fondo Monetario Internacional (FMI), hablan de un crecimiento del 3,2% durante 2024 y 2025, al mismo ritmo que en 2023. Los expertos del organismo internacional aseveran que habrá “una ligera aceleración” de las economías avanzadas, donde se espera que el crecimiento aumente del 1,6% en 2023 al 1,7% en 2024 y avance tímidamente al 1,8% en 2025.

La expansión del PIB se va a ver respaldado por una “pequeña desaceleración” de las economías de los emergentes y en desarrollo, dicen.

Tanto los analistas como los organismos hablan de una economía mundial “sorprendentemente resiliente” a los aumentos de los tipos de interés por parte de los bancos centrales para poder doblegar los altos niveles de inflación.

En un informe publicado en el mes de abril por Mapfre AM resaltan que las perspectivas de crecimiento global “se reafirman ligeramente como más positivas” en lo que respecta a la actividad. Esto lo achacan a que la economía de Estados Unidos ha “mantenido la inercia” de los últimos trimestres, sumado a una Eurozona estuvo “ligeramente más equilibrada” a partir de la segunda mitad del año, pero sin contar con Alemania “que mantiene cierta atonía”, dicen.

En líneas generales, la economía mundial crece más rápido de lo previsto hace sólo unos meses gracias a la resistencia de la actividad en Estados Unidos, mientras que la inflación converge más rápidamente de lo esperado con los objetivos de los bancos centrales.

La economista jefe de Global en Capital Economics, Jennifer McKeown, aseguró en un informe que la expectativa es que Estados Unidos “siga superando a sus homólogos de los mercados desarrollados”.

En este sentido, apunta a que, a diferencia de los países desarrollados, Estados Unidos “se encuentra en medio de un repunte cíclico de la productividad que esperamos que continúe”. Así, este incremento en la productividad va a contribuir a un crecimiento “comparativamente fuerte”, dice la experta, de los ingresos reales “lo que a su vez sustentará una recuperación más sólida del consumo después de una desaceleración en el corto plazo”.

Por otro lado, las economías emergentes, aunque también a medio gas, experimentaron cierta mejoría, con China como el gran músculo que sostiene la región e India despuntando con buenos datos.

En concreto, el mercado prevé que tanto China como la India sean los dos grandes sostenes del crecimiento mundial. A pesar de no estar en su mejor momento, el gigante asiático mantiene unas previsiones de crecimiento bastante potentes, tanto por parte del mercado como de los organismos internacionales, aunque lejos de superar el 5% que prevé el gabinete económico de Xi Jinping.

El consenso de Bloomberg dice que China crecerá este año un 4,8%. Luego, en 2025, la economía de la segunda potencia mundial se ralentizará hasta el 4,4%. El FMI, por su parte, prevé que esté en torno al 4,6% este año y en el 4,1% en el próximo ejercicio.

Es cierto que en el primer trimestre, China registró un crecimiento del 5,3%, según los datos oficiales. Un avance del PIB que sorprendió fuertemente a los mercados, que no esperaban dicha cifra.

“Teniendo en cuenta los detalles actuales, somos escépticos de que China pueda alcanzar su objetivo de crecimiento de alrededor del 5% para 2024. En nuestra opinión, con un crecimiento potencial probablemente más cercano al 4%, esto implica que es poco probable que la flexibilización de las políticas se detenga hasta que el objetivo esté a la vista”, aseguraron desde Oxford Economics en un informe publicado en marzo.

Por su parte, la India “seguirá siendo un punto particularmente brillante”, aseguró McKeown. Así, el consenso prevé que el país crezca un 7,6% este año y un 6,7% el que viene. En la OCDE pronostican que será del 6,6% tanto en 2024 como en 2025.

Alemania, el lastre de Europa

A pesar de que todos los analistas creen que este año Alemania empezará a recuperarse, el crecimiento de la locomotora de Europa seguirá siendo mediocre, al menos, en los dos próximos años. Esto implica que los teutones son un lastre para la Eurozona. Tanto el Gobierno como el FMI y los denominados cinco sabios prevén que el crecimiento del PIB esté en la horquilla del 0,3% este año, mientras que el consenso habla de un 0,2%. Esto lleva a que la Eurozona crezca un magro 0,6% este año y repunte hasta un tímido 1,3% el próximo. “Esperamos que la recuperación sea lenta a medida que se endurezca la política fiscal”, dice McKeown.

De lo que está muy pendiente el mundo es del desarrollo de la geopolítica. La reciente decisión de Biden de poner aranceles a China influirá en la economía mundial. Además, todavía hay cierta incertidumbre sobre la escalada del conflicto en Oriente Próximo. A esto hay que sumar que este año ya es conocido como “el año electoral más importante de la historia”.

Los aranceles a China afectarán al PIB global

En un estudio del Fondo Monetario Internacional estiman que la fragmentación de la economía puede impactar hasta un 7% sobre el PIB global y animaron a EEUU a que reconsidere su política arancelaria. El organismo fue profundamente crítico con uno de sus mayores accionistas.

En este sentido, la directora Gerente de la entidad, Kristalina Georgieva, declaró el mes pasado que ahora mismo “todas las miradas están puestas en Estados Unidos”. La entidad está siendo muy dura con el proteccionismo estadounidense, pero también con su creciente nivel de deuda, las políticas industriales dirigidas hacia China e, incluso, criticaron la política restrictiva de la Reserva Federal, que ha debilitado las divisas mundiales frente al dólar.

Fuente: Revista El Economista