Opinión

EL MATCH ENCHANTE vs FOUCHE.

Antonio Aguirre Medina/Guayaquil

antonioxaguirre@gmail.com

 

ANÉCDOTA UNO

Debe de haber sido por los años 1963/1964 que llegó un lote de caballos argentinos entre ellos una potranca castaña llamada Medianera recomendada para el caballero señor Don Ricardo Fiore R., pero no le gusto porque era pequeña y estaba algo delgada, la compró mi padre y le cambio el nombre por Enchante, el otro era Fouché del Ing. Miguel Salem Dibo.

Un domingo les tocó correr juntos 1200 metros y, el caballo era el gran favorito, corrieron y la yegua le ganó de punta a punta por unos 4 cuerpos.

No le convenció el resultado al Ing. y le reclamo a mi padre en buenos términos, quién le respondió de inmediato SOCIO hagamos una cosa, vamos mañana temprano al Hipódromo y corramos un Match con partidor, el mismo puesto de partida, ojo mágico, la misma distancia, con el mismo peso y si quieres con los mismos jinetes, pero apostamos $ 5.000 sucres, aceptó el Ing., se realizó el match y la yegua le volvió a ganar, pero esta vez por 10 cuerpos.

Convencido que se había equivocado saco la plata pago la apuesta se dieron la mano, un abrazo y problema solucionado.

Después de unas semanas del Match hubo un gran Clásico solo para yeguas sobre 1600 metros corrieron las mejores yeguas del momento, Sabrina, Pascana, Sal Si Fi, Enchante y un par de yeguas más, ganó Enchante otra vez de punta a punta con el mismo Mario Jaramillo en la monta y el tiempo fue 1’36» 4/5 a 2/5 de igualar el récord nacional de Fardi, un caballo de origen francés de propiedad de otro caballero hípico, el Ing. Alfonso Andrade Ochoa.

Así era la hípica sana y de caballeros, lo opuesto totalmente a la actual.

EL PATRIARQUITO

ANECDOTA DOS

Trabajábamos juntos en la planta baja del edificio de Primero de Mayo y Avda. del Ejército en el fondo hacia la izquierda en un privado el patriarca, al costado en un tragaluz Jorge Suarez y al otro costado el patriarquito con Pepe y Flora Raccatagliata, en la entrada mi padre, Vicente Novillo y yo, pero el Ing. pasaba más tiempo con nosotros afuera porque era un magnífico conversador y consejero.

Los días viernes era el día de  pago  a los jornaleros del patriarquito,  pasaban de uno en uno a cobrar  su salario,  al que el susodicho les retiraba  las monedas sueltas, para luego, según la cantidad recaudada a gente humilde,  enviaba  a comprar una o dos botellas de Ron San Miguel pero faja blanca porque era más barato que la faja dorada,  media o una cajetilla de Marlboro Rojo, hielo y cola pagadas con las monedas que les escamoteaba a los necesitados jornaleros ¿Si así era de joven, como será de mayor?

Por decisión libre, voluntaria y por supuesto muy bien meditada, he decidido por mi propia voluntad retirarme por completo de la única afición que he tenido en toda mi vida, de la que siempre había disfrutado posiblemente de las mejores experiencias de mi existencia, pero siempre acompañado de señores bien educados y comportados, sin ningún tipo de ambiciones descalificadoras, faltos de moral, ética y buenas costumbres.

No quisiera llegar a  convertirme en un cómplice silente de la próxima reacción popular de los aficionados estafados por inescrupulosos amantes del dinero fácil,  que por ganarse unas cuantas  monedas más,  han corrompido la noble actividad hípica a nivel de cualquier garito indeseable que lo usan  como pantalla turística para millonarias apuestas on line, tratando de evadir impuestos, personalmente en los últimos diez años habré visto en las dependencias los días domingo de carreras a un par de turistas.

En el día de Derby hubo reproches de los aficionados y ataques con piedras a los jinetes y tuvo que intervenir la policía, no es la primera vez que ocurre, coincidentemente en los incidentes anteriores se encontraron involucrados ejemplares del patriarquito empresario.

No es normal ni ético que aproximadamente las dos terceras partes del activo caballar sean del mismo dueño y preparados por el mismo entrenador, eso no es hípica, es producto de la decepción y desconfianza de los propietarios de caballos que se ahuyentan por tanta pillería, en corto tiempo correrán entre caballos del mismo empresario voraz, que a este ritmo sepultara el DEPORTE DE LOS REYES.