Opinión

El joven que está dando a conocer el té ecuatoriano en todo el mundo

Se trata del fundador de Tippytea Blends, que busca dar a conocer la cultura indígena del ecuador a través de sus infusiones


A pesar de que mucho se hable sobre el café y las bebidas carbonatadas, la realidad es que luego del agua, el producto líquido de mayor importancia en el mundo es el té. Sin embargo, de acuerdo a estimaciones realizadas por la Organización de Naciones Unidas (ONU), se trata de uno de los mercados más desiguales, incluyendo maltrato al trabajador y precios finales «injustos».

Es por eso que desde hace algunos años se han desarrollado iniciativas que buscan reivindicar esta industria a través de la comercialización de productos que no solo sigan procesos de trabajo responsables, sino que se comercialicen de forma justa en todos los territorios. Ecuador, gracias a Guillermo Jarrin, no se aleja de esta tendencia.

El emprendedor ecuatoriano

Guillermo es egresado de la Universidad de las Américas (en Quito) como ingeniero comercial, y ha trabajado en distintas empresas en territorio nacional a lo largo de su carrera. Sin embargo, a inicios de la década decidió emprender un proyecto propio en el deseaba generar un cambio dentro de su país.

Es por eso que fundó Tippytea Blends, una empresa enfocada en dar a conocer la historia y el trabajo de familias que se sustentan a través de la comercialización de productos ancestrales elaborados dentro de sus propios terrenos. Estos son procesados, y luego vendidos a consumidores en todo Ecuador.

Afirma que trabajan con alrededor de 40-60 familias, mayoría indígenas, representadas en gran parte por mujeres. Estas se encargan de todo el proceso de cosecha y siembra de los ingredientes. No solo se trata de plantas para la elaboración de té, sino también de frutas y otras siembras que le dan un «extra» a cada producto.

Jarrin afirma que gracias a la gran diversidad de plantas que existen en el territorio ecuatoriano, el té que se elabora con materia prima nacional tiene un gran potencial diferenciador con el que se comercializa en el resto del mundo. Asegura que con su emprendimiento busca dar a conocer los sabores indígenas de forma masiva.

Reconocimiento de la ONU

Gracias a su esfuerzo, el emprendimiento de Jarrin fue reconocido por la ONU a través de su programa de apoyo a Startups con metas de desarrollo sustentable, en el contexto de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo. No solo se trata de un premio que ayudó a que muchos conocieran el proyecto, sino que aumento su alcance en el territorio nacional.

A través del apoyo del programa, y la iniciativa que el mismo ayudó a posicionar, cerca de 250 familias en Cotacachi (en el norte de nuestro país) han recibido beneficios de comercio justo para la venta de té, hierbas y frutas que son distribuidas como materia prima para todo tipo de empresas.


Por: www.theboss.ec