Ciencia

El impacto sigiloso de la cocaína sobre el corazón

Un estudio español demuestra lesiones cardiovasculares en adictos asintomáticos

LONDRES. No siempre muestra signos de alerta, pero la cocaína afecta seriamente al corazón de quienes la consumen. Acaba de demostrarlo un equipo de investigadores españoles que, mediante técnicas de diagnóstico por imagen, ha puesto de manifiesto importantes daños cardiovasculares en individuos asintomáticos.

Según sus datos, un 71% de los adictos estudiados, que no presentaban sin signos de enfermedad en su corazón, tenían “algún tipo de patología cardiaca”, tal y como explica Alicia Maceira, coordinadora del trabajo publicado en Journal of Cardiovascular Magnetic Resonance y responsable de la Unidad de Imagen Cardiaca del Centro Médico ERESA de Valencia.

Hasta ahora, aclara la investigadora, el impacto de la cocaína sobre el corazón se había estudiado principalmente en autopsias de pacientes cocainómanos fallecidos a causa de una muerte súbita. Pero este estudio demuestra que las lesiones ya existen en individuos sin síntomas y que la probabilidad de que estas aparezcan aumenta a medida que lo hace la duración del consumo.

Para llevar a cabo el estudio, este equipo, en el que también han participado científicos del Departamento de Cardiología del Hospital Arnau de Vilanova, la Unidad de Conductas Adictivas del área Valencia-La Fe, el Departamento de Psiquiatría del Hospital General de Valencia y la Unidad de cardiorresonancia del Hospital Royal Brompton de Londres (Reino Unido), reclutó a un grupo de 94 pacientes (84 de ellos varones y cuya edad media era de 36 años) que habían ingresado en una clínica de rehabilitación de adicciones (la media de consumo de cocaína era de 14 años).

Entre otras pruebas, se sometió a los individuos a una cardiorresonancia magnética 3T, una técnica que permite ‘visualizar’ el funcionamiento del sistema cardiovascular. Tras comparar las imágenes con las de personas sanas, los investigadores comprobaron que en el 71% de los adictos había daños en el corazón (Internet/La Nación)