EL IESS SIN SOLUCIONES – PARTE I
Bruno Faidutti
Colaboración de: – Desde mi Trinchera
A inicios del 2025, el Doctor Eduardo Peña Hurtado, Presidente del Consejo Directivo del IESS, manifestó una dura realidad sobre el instituto que él lideraba iba directamente a problemas sin soluciones, refiriéndose al pago de las pensiones de los jubilados, porque la edad mínima de jubilación de nuestra seguridad social es de 60 años, frente a una expectativa de promedio de vida de 80 años. Actualmente, los presidentes del Consejo Directivo, que lo sustituyeron, no han tratado el tema y al parecer esperan que el problema lo siga solucionando el Estado.
Las cifras del presupuesto de 2026 revelan una cruda realidad: la brecha entre lo que ingresa y lo que se gasta en el sistema de seguridad social que cubre a millones de ecuatorianos se amplía a un ritmo visible, y la única forma de cerrarla es recurriendo a los ahorros destinados al futuro de los jubilados.
En las actuales condiciones, las proyecciones entre ingresos y egresos durante los próximos 5 años (2026 al 2030) demuestra un déficit incremental desde $181 millones de 2026 hasta $861 millones para el 2030.
Esto nos indica que, sin el aporte estatal, o la incorporación de las cifras del BIESS y más los aportes voluntarios, al sistema social, las cuentas del IESS son deficitarias a un ritmo de constante deterioro.
Por un lado, podemos concluir que el sistema de salud del IESS es insostenible si no se hacen cambios sustanciales en el control y distribución de la medicina, cuidado de los equipos, derivación de pacientes y selección de personal médico. Las quejas de la ciudadanía contra la salud del IESS a nivel nacional están fundamentadas en las cifras. El déficit para el primer año de proyección (2026) es de -$1.740 millones, – $1.641 millones para el 2027 y así sucesivamente hasta -$1.283 millones en 2030. Es decir, sin el aporte estatal el IESS no es sustentable con los servicios de salud.
Por otro lado, la participación de los ingresos, provenientes de los aportes a las pensiones de los jubilados, registran superávits de $1.559 millones para 2026 con una tendencia a disminuir a $422 millones en 2030, dándonos una clara señal que el sistema de jubilación del IESS debe ser restructurado para que sea sostenible en el tiempo. Una alternativa es diseñar un nuevo esquema de aportaciones que no afecte las finanzas públicas del estado y sea sustentable en el tiempo.
Desde hace 10 años el país viene sufriendo constantes déficits presupuestarios, lo que pudiera complicar la situación del IESS; es decir, a falta de dinero en las arcas fiscales veo complicado que el estado pueda cumplir con el 40% de las aportaciones al IESS en los próximos años. Más aún, diría que la deuda del estado de aproximadamente $27.000 millones con el IESS, seguirá creciendo.
Urge reformar el sector de la salud dado que ese sector se ha transformado en la mala imagen de la institución. Todo proceso médico y administrativo del IESS es perfectible con la Inteligencia Artificial (IA); siempre y cuando, no sean soluciones empaquetadas desde el extranjero ajenas a nuestra realidad. Es importante, se revise todos los procesos para bajar los costos de la salud antes de proponer nuevos escenarios de recaudación.
Al momento, se puede diseñar políticas que cambie las finanzas del IESS. Para obtener diferentes resultados con las cifras proyectadas para el periodo 2026-2030, podemos hacer cambios en las variables que afectan los ingresos y gastos del IESS. Por ejemplo, mejorando la política de recuperación de cartera en un 5%, se logra cubrir el déficit por los próximos cuatro años: la proporción de afiliados cotizantes pasaría del 83% al 88% del total.
