Economía

El IESS cubrirá los daños en viviendas hipotecadas e infraestructura institucional afectadas por terremoto

La reconstrucción generará empleo a los pobladores del sector y ganancias a los negocios dedicados a vender materiales de construcción

QUITO.  La reparación de las casas que fueron construidas con préstamos hipotecarios no le constará al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), sino que los montos serán cubiertos por una aseguradora, así lo confirmó el presidente de ese organismo, Richard Espinosa a ANDES.

Hace nueve meses aproximadamente las autoridades del IESS contrataron un seguro para los más de 140 mil afiliados y jubilados que obtuvieron un crédito hipotecario o quirografario con el Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (BIESS), por lo que, en caso de desastre los daños están cubiertos.

Datos del BIESS indican que de los 140 mil créditos entregados por el BIESS, 14 mil se encuentran en las provincias de Esmeraldas y Manabí, las dos más afectadas por el potente sismo que sacudió a Ecuador el pasado 16 de abril.

Espinosa confirmó que a partir del pasado lunes los funcionarios de la entidad bancaria empezaron a contactar con los prestamistas para levantar una base de datos de las viviendas que resultaron afectadas y “empezar a mover su contingente”. Los recursos para la reconstrucción llegarán por parte de una reaseguradora internacional.

Respecto a los créditos hipotecarios, el seguro plantea diferentes posibilidades, por ejemplo, en caso de muerte de las personas que tenía el crédito se aplicaría un seguro de desgravamen. Es decir, si la persona tenía  un crédito de 70.000 dólares y solo había pagado un monto, “el resto de la deuda queda saldado y su familia no tendrá que pagarlo”.

Además, los afiliados cuentan con un seguro de vida, lo que implica que se devolvería a las personas todo el dinero que ya habían abonado al BIESS.

En el caso de haber perdido la casa y esta se encontraba hipotecada, “el BIESS lo que hace es entregar los recursos totales del avalúo de la casa para que se pueda construir una nueva”, explicó Espinosa en entrevista con Andes.

En el caso de que la casa no se haya destruido, pero tenga serias afectaciones el Banco cubre el 100% de la reparación del inmueble y mientras se hacen las reparaciones se cubre hasta 10.000 dólares por conceptos de arrendamiento.

En el último escenario, se piensa que si la persona sufrió algún tipo de discapacidad se le aplicará un seguro que implica que las deudas quedan totalmente cubiertas, pues todo lo cubre el seguro y el reaseguro internacional, con recursos que vienen del exterior.

En lo que corresponde a los créditos quirografarios, también existe un seguro de desgravamen y las deudas quedan saldadas en caso de muerte del deudor.

En el eventual caso de que la persona esté pasando por dificultades económicas y no pueda pagarlo se hace un cruce con la garantía del afiliado, de modo que no exista la presión de pagar la deuda.

Según el funcionario de ahora en adelante, para la entrega de créditos hipotecarios el IESS dará prioridad a las personas cuyas viviendas recibieron afectaciones.

Daños en la infraestructura de las propiedades del IESS

Como producto del potente sismo, varias entidades del IESS sufrieron daños en su estructura e incluso unos, como el Hospital de Bahía colapsaron, por ello las autoridades empezaron ya con la gestión para contar con un nuevo hospital y nuevas entidades administrativas.

Los recursos para levantar las instalaciones tampoco saldrán del IESS ni del Estado. Según explicó Espinosa, al estar asegurados los bienes, la póliza de 300 millones de dólares con la que cuenta la entidad será la encargada de reconstruir la infraestructura.

La reconstrucción generará empleo a los pobladores del sector y ganancias a los negocios dedicados a vender materiales de construcción, pues todos los insumos se compraran en la misma provincia.

Mientras tanto, la atención de salud está garantizada, pues los pacientes fueron redistribuidos a hospitales de otras provincias que no sufrieron afectaciones como el de Portoviejo, Jipijapa, entre otros.

“Salimos bastante bien, ventajosamente la red pública de salud estuvo bastante bien abastecida en medicamentos, no tuvimos dificultades con eso y los dos primeros días tuvimos que poner carpas al exterior, pero ahora ya no es necesario”, precisó. (ANDES/La Nación)