Opinión

El hombre de corazón noble reconoce cuando comete un error y pide disculpas.

María Elena Gómez de Reshuan/Guayaquil

 

El hombre obediente a Dios hace respetar a sus padres, a su patria y a sus ciudadanos. Para ambos, el mundo los mirara con admiración y aplausos, por la nobleza de sus corazones. Un gran aplauso para la señora Senadora Lilly Téllez, que haciendo uso de los principios; valores, y el respeto que se merecen nuestros pueblos hermanos, pide disculpas, al noble pueblo ecuatoriano.

Gracias, gracias, gracias por su sensibilidad, buenas costumbres y respeto.

Y a propósito de estas disculpas públicas, deseo hacer público, un pequeño mensaje de agradecimiento a nuestro Presidente Daniel Noboa Azín.

Y voy a escribir este mensaje, como una orgullosa madre, escribiría a su hijo, después de ver sus acciones en el día a día.

Y es que nosotras las madres, criamos a nuestros hijos, en el conocimiento, de que serán jóvenes de bien, con principios y valores, como nos criaron a nosotros.

Nosotras las madres, sentimos a @Daniel Noboa Azín, como el hijo, que cuando ve, que sus padres son atacados, son irrespetados, los defiende, los protege, aun a riesgo de su propia vida.

Eso es lo correcto, eso es lo decente, eso es lo ético, eso es lealtad, eso es honor, esos son principios aprendidos en casa.

Felicito a la Dra. Annabelle Azín de Noboa, su señora madre, felicito a Álvaro Noboa, su señor padre, por criar a Daniel bajo la cultura del respeto a sus mayores, bajo la cultura del respeto a su patria y a sus ciudadanos y sobre todo bajo la cultura de inclinar la cabeza y dar gracias a Dios, por tanta y tanta misericordia y amparo a nuestro bello y noble país.

Que la sabiduría divina, el amparo de la Mather y la guía de Jesús, sigan guiando las decisiones que @Daniel Noboa Azín, deba seguir tomando para sacar al país del caos y la corrupción que no merecemos.

Que el Corazón de Jesús, nos continúe amparando y que el Espíritu Santo, inunde los corazones de todos y cada uno de los ecuatorianos, dentro y fuera del país.

Continuemos doblando rodillas, pidiéndole al Creador que aleje y expulse al demonio, de nuestro sagrado y bendecido territorio, nuestra Patria grande ECUADOR.