Opinión

El hijo pródigo y los padres de las mafias…

Dr. Jorge Norero González / Guayaquil

Una vez más, los dueños de los medios de comunicación más influyentes del país promueven candidatos a la presidencia de la República, asegurándose de que estos sean fieles servidores de sus agendas, componendas y del reparto de recursos públicos en sectores como el petróleo, la minería, el turismo y la electricidad.

El eufemismo que venden como solución es un «acuerdo país», pero sin profundizar en las causas que han destruido el modelo político democrático: las desigualdades, la corrupción, la impunidad, la inseguridad y ahora el deterioro de las políticas de seguridad social.

Como siempre, los cálculos electorales encuentran sustento en los intereses manipulados y los grandes objetivos nacionales, que cínicamente deben pasar por el filtro de intereses particulares y ambiciones egoístas.

«Construye», el movimiento liderado por la Sra. Romo, carece de base electoral y organización popular, pero pretende convertirse en un gran movimiento electoral apoyado por Alvarado y Fidel Egas. Intentan vender al hijo pródigo del socialcristianismo, quien desde ya denuncia que combatirá a cualquier intento de inclinar la cancha en contra de la equidad e igualdad, haciendo una clara alusión a la posible reelección del actual presidente Daniel Noboa Azín.

El gran cinismo, al menos desde mi modesta percepción, es que CONSTRUYE y CUCALÓN, quienes durante los gobiernos de Moreno y Lasso no hicieron nada por combatir la corrupción y la inseguridad, ahora intentan presentarse como los grandes fiscales de este gobierno. Un gobierno que ha tenido la valentía de llevar a las fuerzas de seguridad fuera de su zona de confort, declarando guerra y enfrentando como un conflicto interno a los corruptos, infiltrados y al narcoterrorismo.

Es evidente que hay mucho por hacer, empezando por desenmascarar a los farsantes e ineptos, y combatiendo las prebendas de los inmorales que han creado feudos de cuotas y repartos. Lamentablemente, han utilizado a los jóvenes como presas fáciles de sus manipulaciones bastardas. Por eso, Noboa Azín, quien no se ha dejado doblegar, debe ser derrotado y eliminado como objetivo político, militar y, obviamente, electoral.

Fracasar en sus planes, desacreditarlo permanentemente y torpedear sus políticas será la gran estrategia de estos fariseos y delincuentes, aunque esto nos mantenga en una caída libre hacia el caos, la anarquía y fortalezca a las mafias que nos siguen asesinando, vacunando y robando. Para ellos, lo prioritario es ser los amos y nadie puede salirse de su sínodo de alcahuetes y esbirros.

Urge que quienes deseamos una nueva República y una democracia plena nos unamos para proponer un camino hacia la reconstrucción de este desastre nacional.

Mientras tanto, mantengámonos alertas y con un entendimiento agudo, porque permitirnos ser engañados y manipulados como títeres es inaceptable y está prohibido.

Semper Fi.