Economía

El gremio Palmicultor tiene un híbrido que es resistente a la enfermedad del cogollo

Durante la Conferencia Internacional de Palma de Aceite, organizada por Fedepalma, Alexandre Patrick Cooman y Hernán Mauricio Romero director general y de investigación, respectivamente, de Cenipalma, hablaron de los avances científicos del híbrido OxG, una nueva especie de este cultivo que tiene una alta resistencia a la pudrición del cogollo.

Esta patología de las plantas no solo generó problemas económicos y pérdidas para los productores, sino que creó ambientes sociales y culturales que hasta el día de hoy no han tenido muchas alternativas de producción distintas en sus regiones.

Este híbrido es el producto del cruce entre la palma americana y la africana, dos especies muy cercanas en sus características, pero que son diferentes. Una gran ventaja del sector.

“Esto surgió como una curiosidad y se empezó a sembrar como algo incidental y se terminaron sembrando unas hectáreas en Urabá, en una plantación llamada Coldesa. Esta fue la primera plantación grande que fue destruida por la pudrición del cogollo en Colombia. En los años 70 se perdieron más de 5.000 hectáreas en este lugar y toda la palma africana murió, pero los híbridos quedaron vivos”, explicó Romero.

Luego llegó la devastación causada por el cogollo en Tumaco, donde se perdieron 35.000 hectáreas de este cultivo. “No había muchas actividades viables lícitas y el impacto social fue tremendo, o se cambiaba de cultivo o se cambiaba de actividad económica”, agregó.

Cuando se estaba empezando con esta nueva especie en Tumaco, vino la pudrición en la Zona Central, en Puerto Wilches, allá se perdieron cerca de 50.000 hectáreas, y empezó a coger más fuerza y nació el híbrido interespecífico de manera más difundida. “Nos dimos cuenta que era un cultivo nuevo, y hoy en día hemos hecho mucha investigación y logramos que produjera mucho más”.

El promedio de producción de la palma africana a nivel nacional está alrededor de 3,5 toneladas de aceite por hectárea al año. Una plantación muy buena de esta especie producía entre seis y siete toneladas.

“Cuando desarrollamos todas las tecnologías del híbrido específico nos dimos cuenta que podía llegar a siete, ocho y diez toneladas. Hay sitios donde se producen doce toneladas de aceite, cuando eso ocurre no es solo una alternativa, sino que empieza a verse como un cultivo nuevo de una importancia económica tremenda”, dijo.

Este híbrido no solo ayuda con las enfermedades sino que puede ser la evolución de la palmicultura mundial, con altos rendimientos y con un concepto muy importante a nivel de sostenibilidad, conocido como la intensificación.

“Esto significa que en la misma área que yo tengo con los mismos recursos puedo producir más, hasta tres veces lo que obteníamos con la palma africana”, señaló.

A su turno, Alexandre Patrick Cooman señaló que es un cultivo que requiere más inversión, tecnología y conocimiento. “A veces vemos que no es para todo el mundo porque requiere ser un poco más juicioso en la aplicación de las tecnologías; sin embargo, vemos que los costos de producción son sumamente competitivos con la palma africana, en mayor volumen y menos área termina siendo más rentable si es bien manejado”.

El director de Cenipalma también aseguró que el híbrido OxG está desplazando al cultivo de palma de aceite africana. “En 2006 teníamos menos de 1.000 hectáreas, 15 años después tenemos 94.000, con el gran boom desde el 2010. Eso representa 14% de las plantaciones que hay a nivel nacional. En Tumaco, por ejemplo, 22.000”.