Opinión

“EL GRAN HOUDINI”

Antonio Palacios Frugone

tonypalaciosf@hotmail.com

Pocos días han pasado desde el 24 de mayo, histórica fecha en que  se cerró el telón de un escenario donde vimos la representación  de  un país que vivió nefastos catorce años,  creando en sus inicios  el cultivo del odio y la incipiente instauración  de nuevos ricos,  basados  en el asalto al bolsillo de  los ecuatorianos, haciendo de estas virtudes su mayor característica,  promoviendo una disque rehabilitación social  ¡qué! llegando a cuenta gotas dentro de un periodo de bonanza económica, solo sirvió para el engaño a un pueblo que  mucho  se le prometió y  poco  recibió

Capítulo aparte tiene el presidente saliente de este escenario, no me es difícil  emitir un concepto sobre su  trabajo en el poder, creo que fue un pésimo estadista, mal ejecutivo, blandengue en sus decisiones, permisivo, falto de mando etc. sin embargo no puedo  dejar de reconocer, que fue el artífice del no continuismo del Correísmo en nuestro país y aquí viene lo contradictorio, tuvo el temple de traicionar sus ideales por el que llegó  a Carondelet, dejó  prevalecer el derecho perdido en la etapa del dictador respecto a la investigación, a la  opinión; desechó  el insulto, la agresión. Nos puso a pensar la serie de amarres que se daban entre él y su antiguo aliado, nadie creía que iba a permitir que la justicia falle como falló, que saldrían corriendo una serie de protegidos que solo creaban desestabilidad, que iban a estar con grilletes y en prisión altos funcionarios del gobierno de su jefe, la lista es grande de lo que evitó y logró que no estén presentes en la campaña que acaba de terminar.

Fue producto de una elección no confiable, sin embargo, me pregunto ¿Dónde estaríamos si el licenciado no hubiera traicionado a su jefe?, que sería de nuestro país, tal vez Maduro hubiera estado en primera fila en el cambio de mando al lado de Evo, Raúl, Diaz-Canel, Daniel Ortega, Pablo Iglesias o Andrés López O, tremenda delantera que nos libramos y sin temor a equivocarme, el candidato no hubiera sido ¡Andrés no mientas otra vez! era Rafael quien hubiera invitado. Considero que “esto” ¡si le debemos a Lenin!, gústenos o no, el paso a la historia está marcado por este proceder, que ella lo juzgue, yo simplemente reconozco que gracias a él no tenemos a estos sátrapas. Que el telón caído sirva para enterrar a estos facinerosos.

El escenario se mantiene y se abre el telón, llega Houdini, el ilusionista, rompedor de cadenas con esposas quien no solo tiene que preocuparse del número “uno” de los problemas que es su promesa de campaña 9 en 100.  Ya tenemos a los pobres y sacrificados dueños del transporte, exigiendo aumentos en sus tarifas, posiblemente tengan razón, pero no se dan cuenta que somos todos los afectados por la subida de los costos, la falta de trabajo, la pandemia no es exclusiva de los transportistas, está arraigada en un pueblo con esperanza pero con pobreza, los agricultores reclaman, los municipios piden sus  recursos, un grupo de indígenas con Vargas a la cabeza amenazan, todos reclaman al GRAN GUILLERMO HOUDINI, yo espero con serenidad y paciencia que el presidente Lasso sepa llevarnos por la avenida del bienestar, sin embargo no puedo callar mi  preocupación por la falta de colaboradores con su misma filosofía de trabajo y de vida, ¿Por qué tiene que importar personas en puestos de importancia a elementos Correísta?, ¡que pudiendo ser excepciones! no deben estar en su gabinete, no es posible que después de tantos años en buscar la presidencia, no tenga ejecutivos o simpatizantes listos para los puestos que  requiere, ha colocado  elementos jóvenes,  me alegro por ello,  elimine la yerba no deseada,  ponga personas que sean de su tendencia, que no sean arrepentidos camuflados, cambie cuando tenga que hacerlo, trabaje con gente nueva,  leales y de su entera confianza.

El Gran Houdini, no murió queriendo zafarse de las esposas de un tanque de agua, yo no quiero que usted haga un mal gobierno, el futuro de nuestros hijos y nietos está en sus manos, no aceptaremos que nos defraude, estamos dispuestos a ayudarlo con nuestro respaldo, nuestra paciencia, sin embargo, siempre estaremos listos a decirle con firmeza sus equivocaciones y pedirle rectificaciones, solo pensando en el bien de un país que merece un destino mejor.