Opinión

EL GOBIERNO DICE QUE SABE ESCUCHAR ¿SERÁ CIERTO?

Ing. Agr. Gonzalo Gómez/ Guayaquil

 

Bueno, lo dijo el Presidente hace apenas un par de días, justificando los relevos en el gabinete y prometiendo corregir las deficiencias que el Gobierno ha mostrado especialmente con el sector productivo y el social.  Dijo también que el suyo es un Gobierno de puertas abiertas y absoluta disposición, por eso y aprovechando tan generosa aptitud me permito presentarle un par de ideas para la rehabilitación del sector agropecuario, que tanto nos preocupa.

El problema fundamental del sector agropecuario es la pérdida de la rentabilidad, especialmente en los productos para consumo interno, por tanto para su rehabilitación es necesario recuperarla y esto no sucederá incrementando el precio de venta como se ha venido insistiendo tozudamente; la vía correcta es reducir drásticamente el costo de producción para que el precio de venta se nivele al promedio internacional, y genere un notable incremento en la rentabilidad del productor.

Pero antes que rescatar cada cultivo en particular necesitamos ejecutar un proyecto macro porque el sector agropecuario está afectado estructuralmente, y para recuperar su resquebrajada columna vertebral debemos trabajar primero en la optimización de sus pilares fundamentales: Productividad, Costo, Financiamiento, Comercialización.  Los dos primeros son responsabilidad compartida entre los productores y el Gobierno: los campesinos ejecutan eficientemente la actividad productiva y el Gobierno participa con la logística para la provisión oportuna de los insumos y utilitarios a precios preferenciales.  Sin embargo, el Financiamiento y la Comercialización son competencia absoluta del Gobierno, que deberá implementar las políticas adecuadas para que los préstamos lleguen también a los pequeños productores, y no solo para capital de trabajo sino también para inversiones de capital, indispensable para financiar tecnología.  En cuanto a la Comercialización es preciso que el Gobierno se formalice como protagonista del mercado, por intermedio de una compañía comercializadora que compita con la empresa privada y participe en la regulación de la oferta y demanda, adquiriendo un porcentaje de las cosechas para su introducción controlada en el mercado de consumo, evitando las variaciones por sobre oferta o escases.

Otro tema inaplazable es la implementación de un método matemático que nos permita establecer precios referenciales para cada producto de consumo interno, que a pesar de no ser específicos para exportación, su precio referencial debe considerar el promedio del mercado internacional, al cual necesitamos acceder en condiciones de competitividad para colocar los excedentes normales de cada ciclo productivo eficiente.

Señor Presidente, hay mucha más información y propuestas relevantes, pero lo aquí mencionado será la base decisiva para viabilizar la ya impostergable rehabilitación.  Se necesita solo asumir con valentía y responsabilidad las directrices correctas para alcanzar el objetivo deseado.  Somos muchos los  dispuestos a contribuir sin condicionamientos, solo falta concretar la publicitada disposición del Gobierno para  escuchar y aceptar concejos… ¿será verdad?