Economía

El Gobierno de Noboa no tiene un discurso claro sobre qué hacer con el subsidio a los combustibles

El ministro de Energía, Roberto Luque, dijo que se analiza liberalizar el precio para todos y dar compensaciones a sectores específicos. El presidente Noboa ha hablado de focalización (cobrar precios reales a unos pocos sectores y mantener subsidios para la mayoría). No existe un discurso claro. El Banco Mundial considera que » los subsidios generalizados son un vestigio del pasado» y son ineficientes.

Una pregunta se vuelve cada vez más ineludible mientras se acerca la segunda mitad del 2024. ¿El Gobierno tiene un plan claro, efectivo y realizable para enfrentar el problema del costoso subsidio a los combustibles?

Si se toma en cuenta las declaraciones de varios funcionarios, incluyendo el presidente de la República, parece que ni siquiera en el discurso el tema está claro.

Así, por ejemplo, en una reciente entrevista con Ecuador TV, el ministro de Economía, Juan Carlos Vega Malo, dijo: “Si se toman medidas de subsidios, como todas las medidas, serán con compensaciones y los subsidios se quedarán para los estratos bajos y que necesitan ese nivel de subsidios”.

De estas declaraciones se entendería que se tiene un horizonte de focalización, tal como lo expresó Daniel Noboa durante su última gira por España. Durante una entrevista con la agencia EFE, el primer mandatario afirmó que «Nosotros no vamos a tocar subsidios al diésel ni subsidios al gas, que tiene una directa relación con la inflación, con el costo de la vida, con el transporte y la agricultura».

En esa ocasión, el presidente Noboa afirmó que lo que sí se está analizando es la focalización del subsidio de las gasolinas extra y eco país (20% del subsidio anual).

«Si pensamos en la focalización del subsidio a los combustibles en extra y eco país, que son gasolinas o naftas de bajo octanaje y con un porcentaje bastante bajo del consumo nacional. Eso sí deberíamos ir eliminándolo poco a poco a los grupos que no lo necesitan. De esa manera no tocamos el verdadero costo de la vida», aseguró el primer mandatario a la agencia EFE.

De estas declaraciones se entiende que se apunta a liberalizar el precio a ciertos sectores y segmentos (cobrar el costo real), pero mantener el subsidio para la mayoría.

Sin embargo, en una reciente entrevista, el ministro de Energía y Minas encargadoRoberto Luque, aseveró que se e la focalización genera distorsiones, por lo que se está analizando ir por la liberalización del precio para todos y la compensación para ciertos sectores y actividades.

“No es un programa de focalización de subsidios sino de compensación a los afectados por la liberación de subsidios. La focalización genera un doble precio y eso va a generar distorsiones, contrabando y queremos evitar”, recalcó Luque.

Además, el ministro Luque comentó que se realiza un trabajo interinstitucional con base en datos sobre los posibles afectados y sobre eso se determinará el monto y mecanismo de compensación.

El plan que cuenta el ministro Luque, que incluso podría incluir retomar el sistema de bandas de precios que se impulsó en el Gobierno de Lenín Moreno, va a contramano de lo dicho por el presidente Noboa y por el ministro Vega Malo.

Hay que recordar que el pasado 2 de mayo, el presidente Noboa firmó el decreto para crear el Comité de Optimización Energética, cuyas atribuciones incluyen la revisión de los subsidios de los combustibles.

El primer mandatario ha dicho en múltiples ocasiones que un plan para enfrentar el problema del subsidio a los combustibles estaría para la segunda mitad del 2024.

Subsidios generalizados son un vestigio del pasado

Durante un conversatorio con medios, antes de la divulgación del informe titulado ‘‘Ecuador: Crecimiento resiliente para un futuro mejor’, Oscar Calvo-González, director de la práctica de crecimiento equitativo, finanzas e instituciones del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, explicó que la falta de consensos ha impedido a Ecuador solucionar el caro e ineficiente problema del subsidio a los combustibles.

Calvo-González consideró que los subsidios generalizados «son un vestigio del pasado», que ha provocado un uso ineficaz de recursos. Además, al final lo peor de todo es que «hay gente que no los necesita y los recibe».

«Los subsidios generalizados son vestigios del pasado, surgieron en momentos en que hubo que un shock y se intentó proteger a la población. En aquella época la única manera de enfrentar eso era con un subsidio indiscriminado», puntualizó el técnico del Banco Mundial.

El informe del organismo multilateral deja claro que, si Ecuador no encuentra la forma de tener finanzas públicas en orden y corta el gasto público ineficiente e insostenible, no podrá entrar en una senda de crecimiento económico sostenible y que genere empleo.

Así, enfrentar el tema de los subsidios en vital, entre otros aspectos de optimización del gasto estatal para que el país pueda crecer y desarrollarse.

En 21 años, el gasto en el subsidio a los combustibles ha alcanzado una suma acumulada de más de $50.000 millones; y es una de las razones estructurales de los más de $80.000 millones de la actual deuda pública ecuatoriana. (JS)

Por:  Diario LA HORA