Economía

El Gobierno asegura que bajó 15 impuestos, pero la reactivación nunca llegó

La baja de tributos ayudó a cubrir en parte los costos en seguridad y pagar deudas; pero no alcanzó para solucionar una economía estancada desde 2015.

La falta de empleo y la insuficiente inversión privada, tanto nacional como extranjera, están entre las principales preocupaciones empresariales y ciudadanas en Ecuador.

Guillermo Lasso, quien entregará el poder al próximo presidente en diciembre de 2023, prometió un ‘shock’ de empleo e inversión con base en la reducción de impuestos y la apertura económica.

Según el director del Servicio de Rentas Internas (SRI), Francisco Briones, a pesar de las críticas a la gestión del Gobierno, se redujeron 15 impuestos en 28 meses.

Eso significa que alrededor de $600 millones que antes iban a las arcas fiscales, ahora se quedan en los bolsillos de empresas y personas.

Una de las principales apuestas de Lasso para bajar los costos de producción, y darle más liquidez al sector privado, ha sido la reducción del Impuesto a la Salida de Divisas (ISD).

Ese tributo bajó de 5% al 3,5%, y pasará al 2% desde el 1 de enero de 2024.

Sin embargo, el abogado tributario Napoleón Santamaría, entre otros críticos, ha cuestionado que mientras más bajaba el ISD menos Inversión Extranjera Directa (IED) recibía en el país.

Así, por ejemplo, IED fue de -$50,14 millones en el último trimestre de 2022 (salió más capital del que entró) y de apenas $17,18 millones en el primer trimestre de 2023.

Carlos Vásquez, economista e investigador en tributación, puntualizó que las reducciones de impuestos de Lasso no han tenido un impacto directo en el aumento de la inversión y el empleo porque la inestabilidad política y la creciente delincuencia han pesado más.

“Esto no quiere decir que darle mayor liquidez a empresas y personas no haya servido de nada. En muchos casos ha compensado en parte los gastos mayores por seguridad o se ha ido a pagar deudas acumuladas. Sí ha tenido una utilidad, pero las grandes distorsiones de la economía ecuatoriana han impedido un mayor impacto”, recalcó.

¿Por qué la economía no despegó?
A Demanda insuficiente: Si la economía ya está experimentando una demanda baja de bienes y servicios (por baja productividad, mala inversión pública de años, distorsiones del narcotráfico y alta informalidad), una reducción de impuestos puede no generar un aumento significativo en la demanda.

Las empresas solo invertirán y contratarán más empleados si hay suficientes clientes dispuestos a comprar sus productos o servicios.

La reducción de impuestos debe ir acompañada de reformas estructurales en temas como la legislación laboral, acceso a crédito, apertura comercial, optimización del gasto público, entre otros para dar resultados.

B Expectativas empresariales: La inversión y la contratación dependen en gran medida de las expectativas de las empresas sobre el futuro. Una reducción de impuestos, en medio de inseguridad jurídica e inestabilidad política, termina siendo insuficiente para convencer a las empresas de que el entorno será estable y rentable para justificar inversiones a corto, mediano y largo plazos.

Según Vásquez, el hecho de tener dos reformas tributarias (completamente contrarias) en 28 meses, es decir, una de cada 14 meses, también genera inestabilidad y desincentiva la producción.

C Deuda y ahorro: Algunas empresas pueden optar por usar el ahorro adicional generado por la reducción de impuestos para pagar deudas existentes o acumular reservas para tiempos más difíciles en lugar de invertir en nuevos proyectos o contratar más empleados.

D Gasto gubernamental: Si la reducción de impuestos conduce a una disminución significativa en los ingresos del Gobierno, esto puede ocasionar menos gastos en temas como infraestructura y educación. Esto a largo plazo reduce el crecimiento económico; pero a corto plazo puede añadir costos a la producción.

Según el Observatorio de la Política Fiscal, los ingresos tributarios efectivos, luego de devoluciones y notas de crédito, fueron de $9.911 millones entre enero y agosto de 2023. Esto significó $252 millones menos que en igual periodo de 2022.

Sin una reforma y optimización en el sector público, los menores ingresos aumentan el déficit fiscal (casi $2.600 millones hasta agosto y hasta $5.000 millones a diciembre), generan menos gasto en sectores sensibles como el IESS, obra pública, entre otros, y aumentan el riesgo de mayores impuestos a futuro.

E Contexto económico global: La economía de un país está interconectada con la economía global. Una reducción de impuestos puede ser insuficiente para atraer inversiones extranjeras o estimular la demanda de exportaciones si la economía global se desacelera o si otros países toman medidas fiscales competitivas. La creciente desaceleración económica mundial se nota en la caída de las exportaciones ecuatorianas no petroleras y no mineras. (JS)

Si quiere subir los impuestos bajados por Lasso, el próximo presidente deberá proponer un proyecto de ley a la Asamblea.
Los impuestos que se redujeron
1 Eliminación ICE telefonía móvil para personas.

2 Reducción del ISD del 5% al 3,5% (desde enero de 2024 bajará al 2%).

3 Tarifa 0% de IVA a productos médicos (mascarillas, alcohol, oxímetros).

4 Tarifa 0% de IVA para productos de higiene femenina.

5 Eliminación de retención de impuesto a la renta sobre espectáculos públicos.

6 Eliminación del ICE para telefonía fija.

7 Eliminación del ICE para calefones y sistema de calentamiento a gas.

8 Eliminación del IVA para el arrendamiento de tierras de uso agropecuario.

9 Eliminación ICE a los videojuegos.

10 Eliminación del ICE a vehículos híbridos y eléctricos.

11 0% de IVA para turistas extranjeros en hoteles.

12 O% de IVA a negocios populares (RIMPE).

13 Reducción de pago de impuesto a la renta para negocios populares.

14 Reducción del ICE para armas de fuego.

15 Reducción del IVA del 12% al 8% durante feriados.

Fuente: Francisco Briones, director del SRI.

 

 

 

– Diario La Hora