Internacional

El Gobierno afgano ve una oportunidad cercana para un cambio en el país

El político afgano indicó que Afganistán ha diseñado ahora “una hoja de ruta para la paz” que ha compartido con el resto del Grupo en Islamabad.

KABUL. El Gobierno afgano aseguró hoy que durante enero y febrero existe una oportunidad para “ver un cambio” en la situación del país tras quince años de guerra, a través de la hoja de ruta presentada a Pakistán, Estados Unidos y China para intentar que se reanude el proceso de diálogo con los talibanes.

El Ejecutivo afgano considera que se presenta “una oportunidad en enero y febrero, en la que el pueblo de Afganistán debe ver un cambio”, dijo en rueda de prensa en Kabul el viceministro de Exteriores afgano, Hekmat Khalil Karzai.

El viceministro fue uno de los representantes afganos en la primera reunión celebrada en Islamabad por el Grupo a Cuatro (G4) que forman Estados Unidos,China, Pakistán y Afganistán para buscar soluciones a quince años de conflicto afgano.

“Claramente dijimos a Pakistán que el pueblo y los políticos afganos no tienen la paciencia del año pasado en el que llevó varios meses ir a conversaciones de paz directas con los talibanes”, subrayó Karzai en referencia al encuentro celebrado en julio en suelo paquistaní.

Pakistán acogió entonces una primera reunión entre representantes del Gobierno afgano y los insurgentes, pero las conversaciones se suspendieron al conocerse a finales de ese mes la muerte del líder fundador de los talibanes, el mulá Omar.

El político afgano indicó que Afganistán ha diseñado ahora “una hoja de ruta para la paz” que ha compartido con el resto del Grupo en Islamabad y espera discutir en detalle en la próxima reunión el lunes en Kabul.

Aunque Karzai aseguró que “no hubo diferencias” sobre esta iniciativa entre los cuatro países, precisó que aún se trabaja “sobre qué papel y responsabilidad” tendrá cada uno en un futuro diálogo de paz.

“La hoja de ruta consiste en tres fases. La primera es un periodo de negociación previa, el segundo componente son las conversaciones de paz o negociaciones directas y la tercera fase es la implementación del plan”, apuntó sobre un proceso del que advirtió de que llevará su tiempo aunque debe comenzar lo antes posible.

“Esperamos la disposición de los talibanes a cambiar hacia una acción seria para que este proceso empiece pronto”, aseveró respecto a unas negociaciones que están abiertas a “la mayoría de ellos”, entre los que citó a “los grupos pertenecientes al mulá Mansur, al mulá Rasul y (la red) Haqqani”.

El viceministro agregó que el intento de recuperar el diálogo no supone que las fuerzas afganas dejen de luchar contra los insurgentes y “aquellos que no quieren unirse a la paz, contra ellos se emplearán todos los medios y el poder posible”.

Al conocerse la muerte de Omar algunos comandantes como Rasul se opusieron al nombramiento como nuevo jefe talibán de Mansur e incluso se escindieron del grupo, lo que generó en varias provincias afganas una guerra abierta entre distintas facciones.

El G4 mostró ayer su respaldo a un proceso sin condiciones previas con los talibanes y a agotar todas las vías para llevar a los violentos a la mesa de negociación, que busca poner fin a una guerra que comenzó en 2001 con la invasión estadounidense de Afganistán. (EFE/La Nación)