Economía

El gasto público ha crecido a mayor velocidad que la economía y ya es insostenible sin cambios estructurales

La subida del IVA solo será viable con medidas adicionales para atacar el problema de un Estado que cuesta más de lo que el sector privado puede financiar.

En 2007, cuando se registró un déficit fiscal de casi cero (0,27% del PIB), el gasto total del Presupuesto General del Estado (PGE) era de $11.126 millones; en 2022, ese gasto sumó $34.126,4 millones.

En 16 años, el gasto público aumentó 2,1 veces. En ese mismo periodo, el tamaño de la economía o la riqueza generada cada año creció 1,25 veces.

En otras palabras, mientras el Estado se incrementó a velocidad de crucero (sobre todo entre 2007 y 2014), la economía, la generación de empleo y las empresas se incrementaron a paso de carreta y con muchas dificultades.

Uno de los problemas estructurales del país es que, de la mano de la constitución de Montecristi y la segunda bonanza petrolera, se estableció un tamaño del Estado y una estructura pública imposible de pagar desde un sector privado golpeado por la sobrerregulación, las trabas para la inversión y la escasa apertura comercial.

Actualmente, el Gobierno de Daniel Noboa, a través del proyecto de Ley Orgánica para Enfrentar el Conflicto Armado Interno, la Crisis Social y Económicaplantea subir el IVA del 12% al 15% para cubrir parte del gasto público.

Esto representa un nuevo sacrificio para la cada vez menor actividad formal que paga impuestos y genera empleo.

Solución debe ser integral

Ante las propuestas que apuntan a supuestas soluciones fáciles y de duración temporal como un impuesto a las utilidades de la banca, José Gabriel Castillo, exviceministro de Economía, dijo: “Quienes piden una ‘contribución temporal’ en lugar de una ‘corrección estructural’, ignoran, por maldad o miopía, que el problema de financiamiento público es serio y no termina con el problema de seguridad. Luego háganse cargo de las consecuencias de su populismo irresponsable”.

Pablo Lucio Paredes, economista y docente de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ), aseguró que la subida del IVA solo es viable como parte de una solución integral con al menos cuatro medidas adicionales:

1 Una focalización del subsidio a los combustibles. Esta focalización, que solo mantendría el subsidio completo para el transporte público, podría generar un ahorro de $1.500 millones

2 Reducción drástica del gasto público improductivo. Si se hace a conciencia se podría conseguir a mediano plazo un ahorro de entre $2.000 millones y $3.000 millones. La responsabilidad no es solo del Gobierno Central, sino también de los gobiernos locales.

Los municipios también malgastan mucho dinero. Creo que todos los ciudadanos de Quito vemos la barbaridad de trámites, de controles, de exceso de gente y de trámites que hay cuando nos relacionamos con el Municipio” ha dicho Lucio Paredes.

Dado el caso, una forma de empujar la optimización del gasto podría ser decirles a todas las instituciones públicas que el presupuesto se recorta en 10%; y que cada uno analice las cosas que se pueden recortar porque no se dará más presupuesto.

3 Cobrar impuestos a los que no pagan e incentivar la formalización. El sector privado formal, que paga impuestos, es cada vez más escaso y le toca seguir contribuyendo para mantener una estructura de gasto público construida para épocas de bonanza

Eso es insostenible y se necesitan más ingresos permanentes (impuestos) vía más empresas y más formalidad.

4 Impulsar a mediano plazo el petróleo y la minería. Ecuador debe aprovechar sus recursos y atraer inversión privada para explotar más petróleo y minerales. En el mediano plazo se podría generar ingresos adicionales de $1.500 millones. El problema es que los ecuatorianos más bien han ido cerrando las puertas a esos sectores vía consultas populares y otras decisiones. (JS)

¿Cuál es la estructura perversa del gasto público en Ecuador?

Según Jaime Carrera, miembro del Observatorio de la Política Fiscal, no resulta difícil inferir lo inmanejable de las cuentas públicas, cuando faltaron $5.747 millones para cubrir los gastos estatales en 2023.

Esos gastos estatales tienen la siguiente “estructura perversa”:

A Los sueldos públicos cuestan $10.130 millones anuales.

B El pago de bienes y servicios suma $2.098 millones, la mayoría en educación y salud.

C Las transferencias al IESS, Issfa e Isspol llegan a $3.083 millones anuales.

D Los bonos a los pobres suman $1.295 millones.

E El pago de intereses de la deuda interna y externa llega a $3.190 millones.

F Las transferencias a municipios, prefecturas y juntas parroquiales, que no tienen ningún control, cuestan $3.198 millones anuales

G Las amortizaciones, o vencimientos de deudas anteriores, suman un pago de $4.500 millones anuales.

En 2023, el gasto aumentó sobre todo en nómina (30.000 nuevos funcionarios en seguridad, salud y educación), subsidios a los combustibles, pagos de deuda, transferencias IESS y gobiernos locales.

¿El Gobierno de Noboa pospone el ajuste del gasto?

El ministro de Economía, Juan Carlos Vega Malo, dijo que, aunque están comprometidos con recortar el gasto, el 90% de los $10.130 millones gastados en sueldos se concentra en salud, educación, justicia y seguridad.

“Tenemos muy poco espacio de maniobra para hacer una reducción en el gasto público. No es por falta de voluntad política.”, añadió al asegurar que están analizando qué se puede optimizar en empresas públicas como Petroecuador.

El plan para reducir $1.000 millones de gasto sigue sin develarse y queda un mes y cuatro días para enviar el presupuesto estatal para 2024.

“La vida del Gobierno es demasiado fácil. Siempre a través de una ley o un reglamento puedes cobrarle más al resto (impuestos). Eso no lo pueden hacer las empresas y las personas. Si el Gobierno nos cobra más, a cambio se debe reducir el malgasto”, ha recalcado Pablo Lucio Paredes, economista y docente de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ).

Evolución del gasto en el Presupuesto General del Estado

USD millones
Año Monto
2007  11.126,00
2008  17.936,30
2009  18.833,80
2010  20.894,50
2011  24.749,10
2012  27.579,40
2013  33.890,40
2014  37.735,60
2015  35.745,10
2016  34.067,40
2017  34.688,50
2018  34.173,50
2019  34.895,30
2020  29.983,10
2021  31.203,60
2022  34.126,40

Por:  Diario la Hora