Opinión

El Gabinete Presidencial

Dr. Jorge Norero González / Guayaquil

 

Para cualquier Presidente, elegir al equipo que lo acompañará siempre será más un asunto de resultados que de lealtades basadas en amistades o militancias…

La eficiencia y eficacia en la gestión de cada ministro o asesor serán su pasaporte para permanecer en el gabinete, cumpliendo con idoneidad sus competencias y deberes.

Es evidente que quienes acompañen al Presidente deben sintonizarse y cumplir con el líder para alcanzar los objetivos y metas en función del bien común y del Plan de Gobierno.

Cualquier intención mezquina por parte de alguno de los designados debería provocar su expulsión y cese inmediato de funciones…

Si alguno de los designados comete delitos contra la administración pública, el Presidente deberá marcar distancia y colaborar con la Fiscalía o Contraloría, debiendo pedir disculpas por haber traído un elemento nocivo a su gabinete y por la traición al pueblo ecuatoriano…

El gobierno actual ha tenido muchos problemas para completar la designación del Gabinete en su totalidad, incluso hoy, tras siete meses en el desempeño de sus funciones.

Tener Ministros con demasiadas funciones en sus manos no es prudente, conveniente ni sabio. Es importante que en la administración pública se deleguen funciones en estricto apego a las normas legales y a las necesidades urgentes por atender.

Delegar y confiar en la delegación de funciones es una de las decisiones más sensibles que todo buen líder, especialmente el Presidente, debe tomar para la buena gestión del gobierno y el cumplimiento de metas.

Encargar múltiples funciones debe ser un tema transitorio mientras se encuentran nuevas personas que puedan desempeñar con honestidad, idoneidad y responsabilidad lo que corresponde a cada uno.

En este sentido, el presidente no puede seguir postergando algo que es fundamental y necesario para la administración pública.

Más aún que durante la campaña electoral, se podría decir que nadie quiere colaborar con el gobierno del Presidente Noboa Azin, o que nunca tuvo el equipo idóneo ni el Plan de Gobierno adecuado, lo que podría costarle incluso la posibilidad de reelección.

Semper Fi.