Opinión

El fútbol, causa de un “impasse” diplomático

Céline Aemisegger

@Efe

La cumbre entre la UE y los países latinoamericanos y caribeños se desarrolló en un ambiente positivo y sin grandes tiranteces entre dos bloques que quieren estrechar más los lazos, pero aún así se produjo un “impasse diplomático” que nada tuvo que ver con la política, sino con el fútbol.

“Lamentablemente ayer ocurrió un grave impasse diplomático”, dijo el presidente pro témpore de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), el ecuatoriano Rafael Correa, en la clausura de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno.

Y no se refería al cruce de palabras que se produjo entre el primer ministro británico, David Cameron, y el canciller argentino, Héctor Timerman, por la soberanía de las islas Malvinas (Falkland Islands, para los británicos).

Buenos Aires planteó la cuestión de la soberanía sobre las Malvinas y pidió el apoyo de los países europeos, según la prensa argentina y confirmado por Downing Street.

Durante la cena, el primer ministro defendió “robustamente el derecho de los malvinenses a la autodeterminación, en respuesta al planteamiento del asunto por parte del canciller argentino”, explicaron desde Londres.

Pero no, el verdadero “impasse diplomático” se produjo en la misma cena, y a causa del fútbol.

“Durante la cena, en el brindis, el presidente del Consejo Europeo (Donald Tusk) nombró como grandes ejemplos latinoamericanos a Leo Messi, a Luis Suárez y a Neymar”, relató Correa, lo que desató la risa del propio Tusk.

“Con lo cual se resintieron Chile, Colombia y México, se resintieron los fanáticos del Real Madrid y se resintieron los no amantes del fútbol”, dijo Correa, que enseguida agregó: “No se preocupen porque en Latinoamérica serán dos o tres nada más”.

Los tres estrellas del fútbol mundial son latinoamericanos: Messi argentino, Suárez uruguayo y Neymar brasileño. Pero también se da la condición de que todos juegan en el Barcelona FC, actual campeón de Europa.

En esencia, en sí habría en cada bloque regional un motivo para estar unidos en esta cuestión del fútbol, pero anoche no fue así.

Correa, en una ligero “reproche” muy diplomático a Tusk, le dijo: “Se te olvidó nombrar al papa Francisco, el primer papa latinoamericano de la Historia”.

El presidente ecuatoriano aprovechó la ocasión para barrer para casa en esta “disputa” futbolística y hacer “una pequeña propaganda para Latinoamérica y mi país”, Ecuador, reconoció él mismo.

“Cuando el papa Francisco fue nombrado … ustedes saben la eterna rivalidad que existe entre Brasil y Argentina en cuanto a fútbol, Dilma Rousseff (presidenta de Brasil), reaccionó enseguida y dijo: bueno, el Papa es argentino, pero Dios es brasileño”.

“Los ecuatorianos no tenemos ningún problema con eso”, afirmó Correa. “Seguramente el papa es argentino, probablemente Dios es brasileño, pero el paraíso es ecuatoriano”, señaló.

Ecuador, dijo, es un país “mega diverso”, y “el más compacto del planeta”, cerró el mandatario ecuatoriano la mejor y quizás única anécdota que ha dado la cumbre entre la UE y la Celac, revelado por quien no solo fue testigo de la misma, sino también protagonista al convertirse en quien la “reveló”.

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