Economía

El FMI pide a China que elimine las subvenciones a su industria que “distorsionan” la oferta

El Fondo Monetario Internacional ha estado de misión en China y los expertos lanzan una advertencia al gigante asiático de reducir las políticas “distorsionantes” del lado de la oferta que apoyan a los sectores manufactureros. Esta advertencia salta en un momento en el que Estados Unidos y la Unión Europea acusan al país de subsidiar su industria, generando una sobrecapacidad que inundará de productos estratégicos de bajo coste -sobre todo los relacionados con la transición ecológica- el mercado mundial.

“El uso por parte de China de políticas industriales para apoyar sectores prioritarios puede llevar a una mala asignación de recursos internos y afectar potencialmente a los socios comerciales. Reducir dichas políticas y eliminar las restricciones al comercio y la inversión aumentaría la productividad interna y aliviaría las presiones de fragmentación. En este contexto, China debe continuar sus esfuerzos por fortalecer el sistema de comercio multilateral, en concreto, según lo establecido por la OMC”, sentenció la Subdirectora Gerente del FMI, Gita Gopinath.

Recientemente, la secretaria del Tesoro de Estados Unidos, Yanet Yellen, pidió, durante la cumbre del G-7 en Italia, que su país y la Unión Europea creen “un frente unido y claro” contra la sobrecapacidad industrial de China. Las medidas tomadas por la administración Biden fueron las de recrudecer los aranceles a vehículos eléctricos chinos, entre otros productos, al 100%, mientras que Bruselas está llevando a cabo una investigación para ver si la industria subsidiada de China genera competencia desleal en el mercado europeo. Una vez conozcan el resultado, actuarán en consecuencia.

Revisión al alza del PIB

En su informe del ‘Artículo IV’, la misión del FMI en el país asiático se alinea con las previsiones de crecimiento del Politburó y revisa al alza el PIB de China para este año hasta el 5%, es decir, un 0,4% más que en su informe de Perspectivas de la Economía Mundial publicado a mediados de abril. Para 2025 prevén que se ralentice hasta el 4,5%.

Estas nuevas proyecciones tienen en cuenta los buenos datos del PIB que reflejó el país en el primer trimestre y las medidas anunciadas recientemente por la administración de Xi Jinping. En los tres primeros meses del año, la economía china se expandió un 1,6%, frente al 1% que registró entre octubre y diciembre de 2023. Al cierre del año pasado, el crecimiento acumulado de la segunda economía del mundo sorprendió notablemente al mercado al avanzar un 5,2%.

Hay que tener en cuenta que China venía de un 2022 muy restrictivo, con una política muy dura de cierres para frenar el Covid-19. En ese tiempo, el crecimiento se ralentizó hasta el 3%.

Desde el FMI aseguran en su documento que las prioridades “inmediatas” que deben tener los funcionarios chinos encargados de la Economía son las de “hacer reformas estructurales de amplio alcance” y resaltan como “clave” la necesidad de reequilibrar la economía “hacia el consumo”, fortaleciendo la red de seguridad social y librealizando el sector servicios.

Gopinath, aseguró que el desarrollo económico de China “ha sido notable” en las últimas décadas, pero durante este tiempo de desarrollo han surgido “desequilibrios y crecientes vulnerabilidades”, acompañados de obstáculos para el crecimiento.

De hecho, pronostican que la economía seguirá ralentizándose hasta alcanzar un crecimiento del 3,3% para el año 2029 debido “al envejecimiento de la población y el menor crecimiento de la productividad”.

Dos de los principales escollos a los que se enfrenta la economía china es la escasa demanda interna y la enorme crisis que sacude su sector inmobiliario. Según el FMI está previsto que la inflación aumente “pero se mantendrá baja, ya que la producción se mantiene por debajo del potencial”. Al mismo tiempo, ven que la inflación subyacente, que excluye la energía y los alimentos por ser materias con precios más volátiles, crezca gradualmente hasta alcanzar una media del 1% en 2024. En el mes de abril, el IPC general cerró en el 0,3%.

Estos datos de inflación permiten hacerse una idea de lo retraído que está el consumo interno en China, el cual se esperaba que repuntase fuertemente tras la apertura del país en 2022, cosa que no sucedió.

En lo que respecta al sector inmobiliario, desde Pekín han hecho numerosas reformas para incentivar la compra de vivienda nueva e incentivos para rematar proyectos sin acabar. La medida más reciente fue la de la compra, por parte del sector público, de parte de los 60 millones de pisos vacíos que hay en el parque inmobiliario del gigante asiático para convertirlos en vivienda social y asequible. El objetivo de esto es retirar vivienda vacía del stock inmobiliario.

Gopinath aseguró que estas medidas de corrección son “necesarias” para encaminar al sector hacia una senda sostenible y reiteró que “deberían continuar”. Por tanto, la dirigente reiteró que un paquete de medidas más integral “facilitaría una transición eficiente y menos costosa, al tiempo que protegería contra los riesgos a la baja” de crecimiento.

Estabilidad financiera

Tampoco hay que olvidar que, además del sector inmobiliario, China se enfrente a un enorme problema financiero de deuda oculta de sus administraciones locales. Según las recientes estimaciones, esta asciende a 70 billones de yuanes (unos 9 billones de euros).

Para hacer frente a este problema, el Gobierno ha implementado una serie de medidas en la segunda mitad de 2023 para ayudar a esos gobiernos locales a que intercambien o reestructuren sus abultados pasivos no registrados.

Los expertos aseguran que las medidas son poco adecuadas para el problema real que representa la deuda oculta de estas administraciones. Reiteran que, como mucho, “proporcionarán un alivio” temporal y reiteran que esto ya es “un problema inminente de crisis de liquidez para las autoridades regionales chinas”.

En cambio, desde el FMI aseguran que las políticas llevadas a cabo por el Politburó en este campo “se han centrado adecuadamente” en abordar la deuda de los gobiernos locales y las instituciones financiera más pequeñas. Pero recomiendan fortalecer el marco de resolución bancaria y “aplicar estrictamente” normas prudenciales que “ayudarán a mejorar” la estabilidad financiera y ayudarán a mitigar los riesgos para el buen desempeño de la economía.

Fuente: Revista El Economista