Economía

El FMI advierte a Macron que Francia necesita corregir su elevada carga de deuda

Francia está en un entorno fiscal en el que la excesiva mochila de la deuda empieza a pesar y los organismos internacionales no ven viable que puedan aligerarla en el corto plazo sino se aplican medidas fiscales de calado.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que Bercy (así se conoce al ministerio de Economía galo) necesita hacer esfuerzos “sustanciales” para controlar sus déficits presupuestarios.

Según el Fiscal Monitor del FMI (publicado en abril), apuntan a que el mandato de Macron deja una herencia de una deuda que se irá expandiendo, pasando del 111,6% del PIB este año a cerrar 2029 en el 115,2%. En cuanto al déficit, los datos marcan que este ejercicio lo cerrarán en el 4,9% y se mantendrá estático a lo largo de los años entre el 4,3% y el 4,1%, hasta que en 2029 consigan corregirlo mínimamente al 3,9%.

“Este nivel relativamente alto de deuda es una fuente de riesgos fiscales, ya que deja la evolución futura de las finanzas públicas expuesta a un aumento inesperado de los costos de financiación o una reducción del crecimiento”, añadió el FMI.

Francia cerró el año con una deuda del 5,5% del PIB del país, cuando el ministro de Finanzas, Bruno Le Maire, se había fijado un objetivo del 4,9%. La deuda también sorprendió fuertemente al acabar el 110,6% del PIB, cuando las estimaciones de Bercy eran del 109,7%.

En este sentido, el FMI expuso que las previsiones de las autoridades galas del objetivo de déficit del 2,9% para 2027, presentes en su Programa de Estabilidad, ya que “todavía no se han identificado las reformas clave del gasto y las medidas de revisión que sustentan el ajuste planteado”, reza el informe de la misión del FMI.

En este sentido, la misión del FMI recalca que Francia va a tener que realizar esfuerzos “adicionales sustanciales, en comparación con la política de referencia actual para fortalecer sus finanzas públicas”.

Actualmente, Francia no está en condiciones de cumplir con el Pacto Fiscal de Bruselas, en el que establecen un objetivo de déficit para los países miembros por debajo del 3% del PIB y una deuda que sea inferior al 60% del total de la economía de los países.

El plan que actualmente Emmanuel Macron, a través de su ministro de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, es empezar a recortar el gasto este año y aplicar otra ronda de ahorro en 2024 y aplicar otro paquete de recortes en 2025. Unas medidas que para los organismos de control fiscal del país generan escepticismo y las calificaron de “poco creíbles y poco coherentes”.

Para Francia, Bruselas estima un crecimiento del 0,7% en 2024, aupado por el consumo privado y una recuperación de los salarios, lo mismo que la OCDE. Mientras, Bercy pronostica que este año el crecimiento de del PIB de Francia sea del 1%.

Tanto el FMI como la autoridad de control fiscal gala advirtieron que las previsiones de crecimiento del Gobierno “podrían resultar un poco optimistas”.

Al mismo tiempo, Macron está en una encrucijada potente, ya que no cuenta con una mayoría necesaria en la Asamblea Nacional para sacar adelante una ley presupuestaria y la oposición no está muy por la labor, puesto que amenazan con tumbarlos a través de varias enmiendas.

Fuente: Revista El Economista