Tecnociencia

El extraño caso de la empresa que ya vale 4.000 millones antes de empezar a funcionar

Las expectativas sobre la empresa de realidad virtual Magic Leap disparan su valoración

ESPAÑA. Se trata de una empresa de realidad virtual y aumentada que aún no ha sacado producto alguno al mercado. Pero el interés que Magic Leap ha despertado ya entre los grandes inversores tecnológicos no se limita al mundo de la fantasía y se ha traducido en una valoración total que ronda los 4.500 millones de dólares contantes y sonantes, más de 4.000 millones de euros.

Esta compañía con sede en Dania Beach, un pequeño municipio situado unos 40 kilómetros al norte de Miami, ha anunciado esta semana la captación de 793,5 millones de dólares (711,5 millones de euros) de financiación, la mayoría aportados por Alibaba, el gigante asiático de las ventas por internet, que se convierte así en un socio estratégico. En esta ronda han entrado también Warner Bros. e instituciones financieras de primera fila como Fidelity o JP Morgan, pero antes ya lo habían hecho Google, Qualcomm, Legendary Entertainment, KKR, Vulcan Capital, Kleiner Perkins Caufield & Byers, Andreessen Horowitz y Obvious Venture, entre otras firmas.

Ante esta afluencia de dinero, cobran especial sentido las palabras del fundador y presidente de esta misteriosa compañía, Rony Abovitz: «Estamos creando un nuevo mundo donde las realidades digital y física se fundende forma continua para proporcionar nuevas experiencias increíbles». El nuevo gurú de la realidad virtual se ha mostrado «entusiasmado» de que, gracias a la incorporacion de Alibaba, los «innovadores productos» de su compañía lleguen a los más de 400 millones de usuarios de las plataformas de Alibaba. «Invertimos en compañías innovadoras y adelantadas a su tiempo como Magic Leap que están desarrollando productos y tecnologías», ha señalado por su parte el vicepresidente ejecutivo de Alibaba, Joe Tsai. ¿Y cuáles son y por qué tienen tanto valor estos productos que ni siquiera se conocen?

Magic Leap, que llama a los miembros de su equipo «magos» en lugar de empleados, pretende proporcionar herramientas que hagan que esas imágenes en las que la realidad virtual se superpone a la física, y que hasta ahora solo se veían en escenas de películas con aires futuristas, dejen de ser ciencia ficción.

En concreto, la base de su inusitado éxito es el desarrollo de la Dynamic Digitized Lightfield Signal (DDLS), un hardware que supuestamente permite ver objetos virtuales en 3D como si fueran parte del mundo real. «Estamos abriendo la puerta a nuevas formas de trabajar, jugar, conextar a la gente y vivir la vida. No es solo una gran tecnología, es una revolución en el mundo de la computación», sostiene la compañía.

En todo caso, la apuesta de los inversores por Magic Leap es un indicador de las expectativas que genera una industria en claro auge y que tiene en el sur de Florida, en lo que se empieza a conocer como el Silicon Beach, un foco destacado. El español Guillermo Roca, cofundador en Miami de la empresa Deform, dedicada a la creación de contenidos en 3D, subraya que «la previsión es que en 2020 sea tan común comprar unas gafas de realidad aumentada, virtual o mixta, como cualquier otro gadget que compremos hoy en día y se estima que la industria generará más de 100.000 millones de dólares al año para entonces». (ABC/La Nación)