Opinión

El estado de excepción y sus efectos inmediatos…

Dr. Jorge Norero González/Guayaquil

Los opositores y anarquistas algunos de ellos leguleyos y habituales contreras de todo lo que signifique orden, disciplina, progreso y libertad, a pocas horas de haber decretado el estado de excepción en tres provincias de nuestro territorio nacional, ya lo califican de fracaso, de inútil y hasta de acción desesperada, porque este fin de semana fueron asesinados dos Policías y otros dos ciudadanos por las mafias del narcoterrorismo y del crimen organizado…

Indudablemente que estos episodios y otros quizás de mayor envergadura y violencia estarán por venir y debemos prepararnos ayudando a la Fuerza Pública con toda nuestra capacidad, hasta que sean derrotados estos delincuentes y asesinos.

Lo más importante de estas acciones es su constancia, su permanente presencia y operativos, porque de no hacerlo podría significar que los criminales se escondan y luego se reagrupen para actuar con mayor ofensiva y violencia…

Está operación debería ser denominada martillo, esto es aplastar y destruir a las bandas delincuenciales y por el otro lado del martillo desclavar los clavos criminales de sus territorios y enviarlos a la cárcel y dependiendo a los cementerios…

La empresa privada y toda la ciudadanía deberíamos apoyar a estos guerreros, con alimentos, información, alojamiento, dinero para cubrir los costos de la movilización, porque siendo una actividad 24/7 se necesita pagar viáticos a los miembros uniformados, es decir será indiscutiblemente una inversión adicional que es invisible pero muy real y la debemos apreciar pues es nuestra seguridad y sobrevivencia la que está en juego.

Debo eso sí insistir Presidente LASSO, en la necesidad urgente de autorizar el porte y tenencia de armas legalmente autorizados, porque mientras realizan operativos en las zonas de guerra declaradas en el estado de excepción, las bandas con total audacia y alevosía, asaltan con armas en manos a los ciudadanos en sus vehículos a plena luz del día por las diversas calles y sectores de Guayaquil y otras ciudades del país, es urgente otorgarnos herramientas para unidos colaborar en la defensa de nuestra seguridad y vidas…

Semper Fi.