Ciencia

El enrojecimiento facial se puede disimular

El tartrato de brimonidina, es útil contra el componente vascular de la rosácea. Este medicamento sólo actúa en el enrojecimiento debido a la rosácea, y no a otros trastornos.

ESPAÑA. Casi ocho de cada 10 pacientes con rosácea reconoce sentirse avergonzado o inseguro por su aspecto. El enrojecimiento facial con el que conviven les influye en su vida cotidiana, en el trabajo, en sus relaciones personales, a la hora de tener una cita… Desde ahora, su arsenal terapéutico cuenta con una opción más. Se trata de un medicamento capaz de reducir este efecto de la piel durante el transcurso de 12 horas. Su principio activo: tartrato de brimonidina.

“Resulta muy útil para el componente eritematoso de la rosácea”, confirma José María Ricart, jefe de la unidad de Dermatología del Hospital Quirón de Valencia y director médico de Dermiláser. Como expone este especialista, la rosácea es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta a la piel, especialmente de la cara

El enrojecimiento es uno de los signos más característicos y en algunos casos se suma la aparición de granos rojos y con pus, lo que se denomina como pápulas y pústulas.

Así como para las pápulas sí hay tratamiento (como las tetraciclinas -antibiótico), “no había ningún medicamento que trabajase frente al componente vascular de la rosácea”, argumenta Emilio Suárez, jefe de Dermatología del Hospital Universitario Puerta de Hierro en Madrid.

Son precisamente las dilataciones vasculares las que producen el enrojecimiento, sobre todo, de la nariz y las mejillas. “Se desconoce la causa exacta” por la que algunas personas desarrollan esta hipereactividad vascular, puntualiza Suárez. “El mecanismo que controla la dilatación de los vasos sanguíneos de la cara es complejo, influyen factores constitucionales, emocionales… Son los que hacen que haya personas más predispuestas que otras”.

En estos pacientes, el tartrato de brimonidina actúa como vasoconstrictor. Según los especialistas, funciona uniéndose a unos receptores denominados alfa2-adrenérgicos que se encuentran en las células de los vasos sanguíneos de la piel y la activa. Como consecuencia de la activación de estos receptores, los vasos sanguíneos se estrechan, lo que reduce el flujo de la sangre a la cara y disminuye el enrojecimiento.

(Internet/ La Nación)