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El ecuatoriano Andrés Chocho considera decisivo haber mantenido la calma

«Ya al final guardé energías para los Campeonatos Mundiales de Pekín el mes que viene, espero competir en los 20 kilómetros», señaló.

TORONTO. El ecuatoriano Andrés Chocho, campeón de la marcha de 50 kilómetros de los Juegos Panamericanos de Toronto 2015, reconoció hoy que la clave de su triunfo fue mantener la calma cuando le sacaron dos amonestaciones tempranas.

«Recibí dos tarjetas pronto y eso complicó las cosas; pero pude mantener la calma, la cabeza fría y me aseguré de caminar bien», reconoció el atleta, ganador de la medalla de oro con un tiempo de 3h 50:13, delante del subcampeón olímpico Erick Barrondo (3h 55:57).

Al pasar el kilómetro 15, que cumplió en 1h 08:21 junto a Barrondo, Horacio Nava y dos rivales más, el ecuatoriano ya tenía dos tarjetas, pero no se asustó y con un gran cambio de ritmo alcanzó el 25 con unos 100 metros de ventaja.

«No corría tanto riesgo por irme delante porque el grupo iba a un ritmo inferior al que tenía planificado, entonces salí a caminar veloz y poco a poco pude incrementar la ventaja; me sentí bien en todo momento y si los chicos que venían detrás hubieran atacado, me quedaban fuerzas para responder», observó.

El ecuatoriano había sido descalificado en los Juegos Panamericanos de Guadalajara cuando iba en primer lugar, pero hoy dijo no haber pensado en eso y más bien se concentró en caminar con limpieza.

«Ya al final guardé energías para los Campeonatos Mundiales de Pekín el mes que viene, espero competir en los 20 kilómetros», señaló.

La medalla de oro de Andrés subió a Ecuador al noveno lugar de la tabla de países de los Panamericanos con siete preseas de oro, nueve de plata y 16 de bronce, lo cual satisfizo a Chocho, muy interesado en sumar para su país. «Quería aportar con oro en el medallero» y lo pude hacer», comentó.

Aunque concluyó bien, el ecuatoriano llegó a la meta con una ligera lesión en la espalda baja, que según los médicos no le va a impedir prepararse para los Mundiales.

«Es algo leve», explicó. (Efe/La Nación)