Opinión

El Ecuador, campeón mundial de los analistas políticos

Dr. Franklin Verduga Vélez/Guayaquil

 

Unas veces provoca risa y otras indignación, como reporteros, presentadores de noticias de medios de comunicación de larga data, calificados como serios definen con ligereza y facilismo, por no decir ignorancia, de “analistas políticos “a cualquier opinador de esquina que frecuentan esos medios para hablar de asuntos de relevancia o interés público.

Se han preguntado ustedes y los entrevistadores ¿cuáles son los méritos académicos, experiencia laboral en la materia o sus investigaciones para ser merecedores de ese calificativo? Es como no diferenciar la paja del trigo. Con mis 80 años pasaditos, fui entrevistado decenas o centenares de veces e invitado a debates por mi participación en la vida pública durante un cuarto de siglo. En algunas ocasiones me endilgaron para presentarme el calificativo de “analista “y yo, con respeto dije que no lo era y no lo soy.

Talvez sería un comentarista de temas públicos pero empírico porque no estudie para serlo. Soy abogado y doctor en jurisprudencia. Dicté clases por una década en la Universidad de Guayaquil en las materias de “Historia de las ideas políticas” y “Problemas del mundo contemporáneo “.

 El pueblo generoso me designó por 3 ocasiones diputado al congreso nacional, vicepresidente (vice prefecto) del Consejo Provincial del Guayas, asesor político en la presidencia de León Febres Cordero. La bondad de mis colegas me llevo a ser presidente de la Federación Nacional de Abogados del Ecuador” en 1978.

Fui invitado a foros y debates en el país y en el extranjero a tratar temas políticos. Me diplomé en un curso de Harvard dictado en el INCAE sobre liderazgo y gerencia pública y más de una vez he debido, aclarar respetuosamente a mis entrevistadores cuando me han calificado como analista que no lo soy. Apenas si pudiera considerarme como comentarista.

Se preguntarán ustedes porque hago este trabajo y la respuesta es que me cansé de esta práctica irresponsable de los medios que regalan el título de analista, al que se llega con profundos conocimientos y preparación.  Llegamos al  hartazgo del desfile en pantallas, micrófonos y diarios de esta manga de audaces, algunos de los cuales con desfachatez se presentan como “analistas políticos” y deportivos a la vez.