Opinión

El dólar de la paz

Mientras una inesperada lluvia eclipsaba el sol de verano el viernes 18, las noticias optimistas sobre un acuerdo comercial entre EE.UU. y China desplomaban el precio del dólar.

En las operaciones de gran calado en Lima, los bancos compraban dólares entre S/ 3.30 y S/ 3.32 -mientras el BCR contemplaba inmutable sin intervenir- lo que arroja una caída de 1.45 % en los pocos días transcurridos del 2019.

Un día antes, el diario The Wall Street Journal (17/01/19) anunció que EE.UU. llevaría a su segunda ronda de negociaciones con China (la primera fue entre el 7 y el 9 de enero) una audaz propuesta de paz, que consiste en desmantelar los aranceles que impuso hace poco a las importaciones chinas. Por otro lado,  “China como respuesta ofrecería reducir drásticamente el superávit comercial con EE.UU. –que el 2018 habría llegado a US$ 323,000 millones- a cero el 2024. Para ello, ofrece embarcarse en un plan sexenal para aumentar sus compras desde EE.UU.” (Bloomberg 18/01/19).

Todo indica que el lomo a la parrilla con dátiles que disfrutaron Donald Trump y Xi Jinping en el hotel Palacio Duhau-Hyatt en una cena en Buenos Aires en la cumbre del G20 (01/12/18) promete tener un final feliz, porque el armisticio de tres meses (hasta el 1 de marzo), forjado entre panqueques de caramelo con chocolate crocante, viene resultando fructífero. Estas señales entre Trump, líder de una nación que produce el 24.4 % del PBI Mundial, y Xi, con el 14.4 %, provocaron de inmediato reacciones en los mercados.

En el Perú influye sobre todo el precio del cobre, que subió a US$ 2.71 la libra (1.36 %) en la Bolsa de Metales de Londres. El cobre explica el 30 % de las exportaciones peruanas (US$ 15,000 millones aprox.). El BCP, por su parte, informaba a sus clientes corporativos que como hay confianza en que EE.UU. y China lleguen a un acuerdo, las monedas latinoamericanas seguirán subiendo.

La apreciación del sol (caída del tipo de cambio) tiene unas de cal y otras de arena: hay un alivio para los deudores en moneda extranjera (32 % del total de créditos y 17 % en créditos hipotecarios); pero se continúa con señales hacia la desdolarización no solo de las deudas, sino de los depósitos, así como un incentivo a las importaciones que se abaratan. Esto último puede tener algún efecto indeseado en la industria nacional.

Autor: Rafael Hidalgo,Perù.