Economía

El default de Rusia es inminente: “Será una de las crisis de deuda más difíciles de la historia”

Año 1917, la revolución bolchevique triunfó en Rusia y el nuevo gobierno declara las deudas del Zar de Rusia como ilegítimas. Este fue el último default que ha tenido Rusia, consciente de las importantes consecuencias que seguir este camino puede tener para su economía. Actualmente los expertos asumen que dadas las sanciones actuales el impago es inminente. De Hecho S&P Global ya ha rebajado la nota del país a suspensión de pagos selectivos después de que Moscú aceptase pagar la deuda, pero solo en Rublos. Además, Estados Unidos ha impuesto sanciones por las cuales el Kremlin ya no puede realizar pagos en deuda externa denominada en el país. Fitch y Moody’s siguieron el mismo camino rebajando su calificación prácticamente al mínimo y por lo tanto un escenario distinto al impago ya se antoja complicado.

De hecho la empresa estatal de ferrocarriles rusa ya ha dejado de pagar su deuda y se ha considerado en impago por parte del Comité de Determinación de Derivados de Crédito (CDDC ). Los expertos auguran que esta será la primera de un goteo similar por parte de firmas de todos los sectores productivos del país, afectados en su actividad comercial y muy lastrados por las sanciones a la hora de hacer frente a su deuda.

En el último informe de Oxford Economics avisan de que, Rusia será declarada en incumplimiento una vez que haya expirado el período de gracia de un mes sobre los pagos de eurobonos atrasados que vencen el 4 de abril. Creen que esta situación se dará con total seguridad porque “el gobierno ruso ya no puede realizar pagos de su deuda externa denominada en EE. UU. ya que el Tesoro de EE. UU. ha dejado de otorgar permisos para tales transacciones a los bancos corresponsales”.

Ante esta situación los analistas avisan de que viene una “avalancha de incumplimientos de pago de las empresas rusas”. El motivo es que “los prestatarios corporativos rusos vinculados a los oligarcas y funcionarios sancionados no pueden realizar pagos a los tenedores de bonos extranjeros“. Y por este cúmulo de factores concluyen que esta crisis de deuda será una de las más difíciles de resolver la historia y llevaría a que el Kremlin y las empresas nacionales pierdan acceso al mercado de préstamos internacionales, especialmente en un momento crítico por los altos costes de la guerra y la crisis económica.

Andrew Stanners, investment director de Abrdn también coincide “las sanciones impuestas a Rusia por la invasión de Ucrania corren el riesgo no sólo de provocar un impago en rublos, sino también en divisas extranjeras”. El experto concluye que “esta situación dejará a Rusia fuera de los mercados financieros y empujará al país a una profunda recesión y a una probable crisis económica”.

Aunque cree que el principal golpe será la avalancha de empresas sin acceso a financiación pues hay que recordar que el banco central ruso ha impuesto fuertes subidas de tipos de interés para mantener a flote un rublo que se había hundido por las sanciones y que ya se recupera. “Todavía queda camino por recorrer para frenar por completo la economía rusa, sobre todo por la complejidad que supone desligar a Europa de su relación con el petróleo y el gas, pero no cabe duda de que, si el conflicto continúa, los retos técnicos para que las empresas rusas y el Estado paguen a los tenedores de bonos serán muy elevados”.

Fuente: Revista El Economista