Opinión

El Cuento de la Criada

Eliana Cañizares/ Guayaquil.
eliana.canizares@casagrande.edu.ec

Desde hace un tiempo estaba interesada en leer el libro ‘El Cuento de la Criada’ de Margaret Atwood, y finalmente lo pude conseguir en la Feria del Libro de este año.

Ahora puedo decir que, definitivamente, no me decepcionó. No quiero arruinárselo a los posibles lectores, por lo que no voy a dar detalles de esta historia, pero sí quiero discutir la trama en general.

Margaret Atwood publicó este libro en 1985, pero aún ahora, más de 3 décadas después, su argumento sigue siendo importante. La historia de la criada, cuyo nombre es desconocido, es la historia de la República de Gilead.

Gilead es un mundo distópico, lo que antes era el mundo occidental, que divide a las mujeres por sus capacidades biológicas para concebir. Las que no podían hacerlo, ya sea por su edad o algún otro impedimento, eran desterradas y enviadas a campos de labor. El resto de las mujeres eran separadas entre criadas, esposas y Marthas.

Atwood reproduce a lo largo de su libro la idea de que el único valor de la mujer es su capacidad para procrear, pues eso es lo que la sociedad espera de las mujeres, y transforma esta idea en un mundo absurdo y satírico.

Incluso ahora, 30 años más tarde, se siguen escuchando los comentarios que reducen a las mujeres a su sistema reproductivo. Sigue habiendo doctores que no proceden a realizar operaciones quirúrgicas de ligación sin el permiso de los esposos.

Recomiendo absolutamente leer ‘El Cuento de la Criada’