Ciencia

El consumo de soja previene la infertilidad por exposición al bisfenol A

El bisfenol A es un estrógeno sintético que se utiliza en la fabricación de envases de plástico y latas de comidas y refrescos

ESPAÑA. El bisfenol A (BPA) es un producto químico utilizado en la fabricación de múltiples envases, caso de las botellas de plástico para el agua mineral o de las latas de refrescos o alimentos precocinados. Todo ello a pesar de que la exposición a este producto se asocia con efectos ciertamente nocivos para el organismo. Y es que el BPA es, su vez, un estrógeno sintético, por lo que puede suplantar a la hormona natural y alterar el correcto funcionamiento del sistema hormonal. El resultado es, entre otros, un mayor riesgo de diversas enfermedades –caso de la diabetes tipo 2 y de algunos tipos de cáncer–. Y asimismo, de infertilidad.

De ahí la importancia, de un nuevo estudio dirigido por investigadores de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de la Universidad de Harvard (EE.UU.) y publicado en la revista «The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism». Y es que de acuerdo con los resultados, y cuando menos en las mujeres que se someten a un programa de fertilidad in vitro, el efecto nocivo del BPA puede ser prevenido con el consumo habitual de soja.

Omnipresente BPA
Es cierto que el BPA ha sido objeto de múltiples investigaciones. Y es que según los estudios llevados a cabo por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), hasta un 96% de la población estadounidense contiene BPA en sus organismos.
Pero como explica Jorge E. Chavarro, autor de esta nueva investigación, «el nuestro es el primer estudio en mostrar una posible interacción entre la soja y el BPA en seres humanos. Además, los resultados son consistentes con los ya observados en ratones, en los que se vio que una dieta rica en soja puede proteger frente a los problemas de salud reproductiva asociados a la exposición al BPA».

Concretamente, los autores analizaron la posible relación entre exposición al BPA, dieta y tasa de éxito del programa de fertilidad en 239 mujeres que se habían sometido al menos a un ciclo de fertilización in vitro. La exposición al BPA fue evaluada a partir de los análisis de orina, y todas las participantes, cuya edad oscilaba entre los 18 y los 45 años, respondieron a un cuestionario sobre sus estilos de vida –incluida la dieta, lo que permitió constatar un consumo regular de soja en hasta 176 de las participantes.

Anular el perjuicio
La tasa de éxito en la implantación del embrión fue menor en aquellas participantes con mayores concentraciones de BPA en la orina y que, además, tenían un menor consumo de soja. En consecuencia, la tasa de embarazos y de nacimientos vivos también fueron menores en este grupo de mujeres.

Por el contrario, y con independencia de los niveles de BPA, los resultados mostraron unas tasas similares de éxito en las mujeres que consumían soja habitualmente. Es decir, la soja contrarresta el efecto negativo del BPA sobre la fertilidad.

Como concluye Russ Hauser, co-autor del estudio, «si bien se recomienda que las mujeres que intentan quedarse embarazadas reduzcan su exposición al BPA, nuestros resultados sugieren que la dieta puede modificar algunos de los riesgos de la exposición a este producto, que realmente es imposible de evitar completamente dado su extensivo uso». (ABC.ES/La Nación)