Opinión

Sus consejos llegaron atrasados…

Dr. Juan Carlos Faidutti Estrada/Guayaquil

En nuestro país falta de todo, especialmente para la gente pobre. Entre otras cosas: vivienda. Basta apartarse un poco del centro de la ciudad para encontrar verdaderos tugurios, creados con las propias manos de quienes quieren algo para vivir él y su familia. En invierno sufren las lluvias, las inundaciones y la invasión de mosquitos. Poco hacen los Municipios y para demostrar su preocupación por la invasión de tierras y la construcción sobre los manglares de los ríos, proceden con su maquinaria, a destruir los pocos palos, las paredes de cañas y los techos de paja que lograron alzarse para vivir elementalmente.

Frente a este panorama nos hemos enterado, de las elegantes construcciones que ha construido el Biess, las que se encuentran deshabitadas y que por falta de mantenimiento y encontrarse abandonadas, empiezan a caerse a pedazos. La televisión divulga las imágenes, pero no se dice quiénes son los responsables, el verdadero costo de estas y que se piensa a hacer con ellas.

Si estamos criticando las expresiones vertidas por la asambleísta indígena Cerda: que se si los funcionarios públicos roban, les aconsejan que roben bien para no dejarse pillar, la asambleísta da ese consejo un poco retrasado. Los funcionarios del BIESS, que ordenaron esas construcciones ya robaron y robaron bien. La señora Fiscal General no ha dicho ni una sola palabra, ni se ha realizado de lo que conocemos, ningún tipo de investigación.

Los nuevos funcionarios del BIESS, entiendo que son los que han hecho esta denuncia, pero queremos los nombres de sus antecesores que con toda seguridad cometieron el atraco con los fondos de los ciudadanos. Y vaya un empleado afiliado al IESS para tramitar un préstamo para construirse una vivienda y resulta que no hay dinero porque el Estado se preocupó de sacárselo para gastar y gastar en asuntos donde las comisiones eran jugosas. Lamento asambleísta Cerda, sus consejos llegaron atrasados. Si hubo gran cantidad de funcionarios públicos que robaron y robaron bien.

La señora Fiscal General tiene otra oportunidad para salir en los diarios con sus elegantes vestidos, si se atreve a rebuscar por allí.