Economía

El caracol africano invade cinco provincias de Ecuador

El caracol africano ha llegado incluso a las Islas Galápagos, donde se desarrolla un amplio plan de erradicación del animal.

GUAYAQUIL. Los agricultores de las provincias de Santo Domingo de los Tsáchilas, Manabí, Guayas, Los Ríos y Galápago desde inicio de este año se han encontrado con un nuevo huésped en sus plantaciones: el caracol africano.

Éste molusco, cuyo nombre científico es Achatina fulica, es una de las 100 especies invasoras más peligrosas del mundo, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.
Los animales, puede medir unos 30 centímetros, se arrastran por tierra, tallos, racimos y árboles. Para los agricultores se trata de un animal perjuicio que ha comenzado a dañar cultivos de plátano, papaya y arroz.

Además de eso, el caracol africano, tiene la potencialidad de hospedar al parásito Angiostrongylus cantonesis, el cual produce meningitis.

Matías Alvarado, agricultor de la zona manabita, aseguró que ha pedido ayuda a técnicos del Ministerio de Agricultura para erradicar a los moluscos de sus cultivos, que hasta el momento, les ha dejado perdidas económicas.

El llamado caracol africano apareció en el año 2010 en el país. En la actualidad, está presente en Santo Domingo de los Tsáchilas, Manabí, Guayas, Los Ríos y Galápagos, según el Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (Magap).

Alvarado reconoció que a simple vista es inofensivo, pero el molusco, que puede poner 600 huevos, atacar 100 tipos de cultivos y -en una sola noche- acabar con una hectárea de plantaciones, se está volviendo una amenaza en dicha zona.

“En una sola jornada de capturas, en Manabí, podemos llenar sacos de estos animales”. Todos suelen ser erradicados, “pero a los 15 o 20 días están de nuevo en el lugar de donde los retiramos”, dijo Alvarado.

Estos animales pueden vivir en condiciones climáticas extremas (aunque prefieren las zonas húmedas y calurosas). Y se distinguen por su capacidad para camuflarse entre la hoja, por el color café de su cuerpo carnoso y porque sus caparazones, en su parte más amplia, tienen líneas intercaladas de colores marrón y beige.

El Achatina fulica ingresó al país quizás por personas interesadas en comerciar la crema hecha con su baba, que es básicamente su esperma, supuestamente con gran poder para mejorar la piel y regenerarla, así como para aliviar las venas várice. Esto en el años 2010.

Para los agricultores, es una plaga que destruye cultivos, ya que puede consumir más de 800 clases de plantas, incluso tubérculos, árboles frutales, leguminosos (fríjol, soya), cacao y algunas ornamentales. Ya es fácil verlo en cultivos de papaya, yuca, plátano, banano y aun en cultivos de café, donde no era usual hallarlo. Y para Blasio Párraga, presidente del Gobierno Autónomo de la parroquia Campuzano, su presencia no es grata y espera que exista una forma de eliminar la plaga.

Mientras tanto, los agricultores han optado por crear huecos donde agrupan a los caracoles para quemarlos, y aseguran que se ha dañado el 30% de la producción y temen que este porcentaje aumente, porque les generaría más problemas económicos. (DO/La Nación)