Opinión

…El Camino de Santiago

Santiago Pérez S./ Guayaquil

 

EL CIEGO

La ceguera, debe ser difícil y dura de llevar para los infortunados humanos que la padecen. Hay ciegos de nacimiento; otros, perdieron la visión por accidente, o alguna enfermedad. Pero, por increíble que parezca, hay algunos que, sin impedimento físico alguno, no quieren ver lo que tienen frente a sus perfectamente funcionales ojos.

Y será de esto, precisamente, que El Camino de Santiago tratará en este escrito.

Por inevitables motivos, seguramente en la mente de todos nosotros, los escandalosos procesos fiscales por lavado, sobornos, peculado, y trafico; en los últimos 7 años; involucran a exfuncionarios, ex ministros, ex jueces, ex asambleístas, ex autoridades legislativas; ex presidente y ex vicepresidente de la república, de la Revolución Ciudadana; antes conocida como Alianza País; y reconocida por todos como CORREÍSMO.

Desde ya antes de dejar el poder, el expresidente prófugo sentenciado, temía el destape de todas sus irregularidades, que constituyeron el peor latrocinio a las arcas fiscales, y que a pesar de las telarañas legales, administrativas y constitucionales, que obstruyeron y desviaron intencionalmente investigaciones en curso; salieron a flote como un cuerpo putrefacto.

Cada semana, la Fiscalía General del Estado, anuncia nuevos casos, con allanamientos y aprehensiones, en los cuales se verifican los crímenes cometidos, invariablemente por integrantes correístas. Criminales de cuello blanco, de muy alto nivel, que infectaron a la flor y nata de la institucionalidad del país, son allanados, procesados y encarcelados.

Todos de vinculación correísta directa, o por asociación; como es el caso del alto ex asambleísta social cristiano.

Todos de la misma sociedad para delinquir, desestabilizar, sembrar el caos y el terror, y finalmente tomarse el país.

Todos, fotografiados abrazados con el expresidente prófugo, o con el ex alcalde de la isla: o por el presidente de la Asamblea Nacional; o en una piscina extranjera, mostrando las tetas.

Todos ellos, felicitados, exaltados, aplaudidos y hasta condecorados por el expresidente prófugo.

Todos, inclusive con las más altas calificaciones; con puntaje de 100, o más.

Todos perfectos; todos de manos limpias, corazones ardientes, mentes brillantes…y bolsillos repletos del dinero público obtenido a través de peculados, sobornos,  coimas y extorsión.

Todos, especialistas en fraude, mentiras, distorsión, amenazas y muerte.

Todos, recitando su invariable letanía de amor, lealtad y fidelidad, al peor traidor a la patria que ha tenido nuestra historia; negando y renegando la innegable verdad, que hoy los enceguece, los atormenta y los persigue.

Ya, la marea de corrupción y descaro ha cruzado las fronteras de la Fiscalía General de la Nación; ya ha rebosado el borde de la olla judicial ecuatoriana, donde tantos entuertos y sentencias forjadas ellos cocinaron; ya salió fuera del bracito legal policial y militar del Ecuador; para manchar y transgredir justicias más severas, más honestas, más respetuosas del dinero público de sus contribuyentes. Ya, el virus correísta intentó sembrar su pestilente pandemia de delincuencia organizada, en los Estados Unidos.

Pero, ya fue neutralizado; apresado, juzgado y condenado; el estúpidamente audaz ex contralor correísta. La Fiscal Norteamericana pide 100 años de condena para este sinvergüenza; similar al número del puntaje inigualable, conque el correísmo fraudulentamente lo calificaba.

Así, la perfidia correísta rebasó nuestras fronteras. Rebasó, sin opción a justificaciones, excusas, mentiras o negaciones; pues todas sus fechorías están documentadas, registradas, bancarizadas, evidenciadas por testimonios bajo juramento. Perfidia que, siendo correísta, igualmente nos señala como país corrupto, inestable, inconveniente para invertir, establecerse, o siquiera visitar.

Un perjuicio grave que tomará décadas lavar y desvirtuar.

Pero, al confrontar al expresidente prófugo, con todas estas innegables evidencias, con los nombres de sus ex funcionarios procesados y condenados; con la condena en Estados Unidos a su ex contralor simpatiquísimo, como él lo calificaba; dice no conocerlo, no saber de ninguna trapacea, de ningún soborno, ni peculados, ni sobreprecios; mucho menos de coimas, o extorsiones. No conoce a nadie, no sabe nada y jamás siquiera escuchó de una irregularidad.

El prófugo, atribuye todos los procesos en su contra, nacionales e internacionales, a simple y sencilla PERSECUSIÓN POLÍTICA de la ULTRADERECHA corrupta, que hoy gobierna. Sus 48 asambleístas lanudos, lo gritan, lo claman, lo publican y lo esgrimen, buscando desvirtuar toda la DEBACLE de su movimiento; que hoy, ya desnudada del aparataje que usaron para cubrir sus inmundicias, aparece con la torturante luz de la verdad y la justicia.

Dicen y se desdicen, acusan y protestan; mientras corren y se revuelcan en la desesperación, que produce el cercano aliento de la inevitable prisión.

Ven desaparecer su reinado de absoluto poder; que, a lo largo de una década completita, establecieron en base a la falsedad sostenida, al castigo y persecución inmisericorde a críticos y oponentes; al enriquecimiento ilícito y la impunidad absoluta.

Jamás pensaron que llegaría el día de enfrentar a la Justicia y pagar por sus crímenes.

Sin embargo, a pesar de todo lo expuesto; a pesar de innegables evidencias, a pesar de testimonios, cuentas y entramados puestos al descubierto, a pesar del clamor de los familiares, de aquellos que el CORREÍSMO persiguió, destruyó, o asesinó; hay aún miles de ecuatorianos que siguen ciegamente la mentira sostenida del prófugo.

Hay aún, provincias enteras que, lejos de querer ver la refulgente verdad de los hechos; sueñan con que el prófugo traidor vuelva y gobierne; aquel que pidió en Europa que no negocien con Ecuador; aquel que intenta que la Asamblea General de la O.N.U expulse a Ecuador; aquel que pidió al narco presidente mexicano, que bloquee y ataque militarmente a Ecuador.

Ése mismo.

Ciertamente, no hay peor ciego que aquel que no quiere ver.