Opinión

…El Camino de Santiago

Santiago Pérez S./ Guayaquil

 

EL OTRO YO DEL DOCTOR MERENGUE

Quienes nos acompañan en edad, seguramente recordarán ese nombre. Se trata de un personaje de historieta, creada por el, ya fallecido, genial caricaturista argentino, DIVITO; quien creó este sui generis personaje, que, de una, u otra manera, nos describe a todos.

Es pues, el Doctor Merengue, un individuo que hace y dice algo, cuando en realidad su otro YO, piensa y desearía hacer lo contrario. La hipocresía de la condición humana, que tarde, o temprano, nos envuelve a todos.

Pero, como siempre, a unos más que a otros.

Y será de esto, precisamente, que El Camino de Santiago tratará en este escrito.

Si bien todos ejercemos un bachillerato en hipocresía, algunos ostentan DOCTORADOS y PROFESORADOS en esta materia tan repugnante y, sin embargo, socialmente aceptada. Pero, si tuviéramos que otorgar el NOBEL de hipocresía, estamos inclinados a reconocer a la CLASE POLÍTICA como tal. Entonces, recordando las clarísimas historietas de DIVITO, ¿Quién sería el Doctor Merengue de la historia ecuatoriana? Indudablemente, esa particular distinción la merece, más que ningún otro político hipócrita, el PRÓFUGO DELINCUENTE, quien repta por los más oscuros callejones y rendijas del Reino de Bélgica. ¿Porqué?

Veamos.

Luego de estirar hasta el agotamiento, su siniestra y mordaz sonrisa, ya no ilumina ni impresiona a nadie. Ahora, mayoritariamente es causa de burla, repulsión, o peor, ira.

Pocos especímenes se pintaron, como el Doctor Merengue se pintó. Era, Salvador de la Patria, Sabedor Supremo de Economía, Leyes, Ingenierías, Medicina, Historia, Lenguas, y hasta Religión. El Doctor Merengue llegó como el Mesías, como el Gran Avatar de los Cielos, como el NUMA CUM LAUDE del Socialismo del Siglo XXI; a más de ser LA ÚLTIMA e INDISCUTIBLE PALABRA, en cuestiones de Estado, alrededor del Mundo. ¡Increíble! Obviamente, más increíble aún, resulta el espectro de personas, consideradas pensantes, que cayeron bajo el embrujo de su “sonrisa irónica y burlona, y sus coquetos ojos verdes”; como un día lo describió el dictador venezolano, Hugo Chávez Frías.

Cambiaría a la Patria…lo dijo, y sin dudarlo, lo cumplió.

Ecuador, hasta el año 2007, se caracterizaba por su languidez, simpleza de vida, bondad de su sociedad, aunque injusta y desproporcionada; pero lleno de valores y sentimientos cercanos a la ética, el pudor público, el amor a nuestra nacionalidad, y más que nada, el respeto al buen nombre, la gestión honesta y la paz social. Si señor, así éramos y así nos reconocían. Buenos, pero simplones; lentos, pero bien intencionados; pequeños e inofensivos; pobres, pero no miserables…¡Ahhh, ese Ecuador de entonces!

El gobierno del Doctor Merengue cambió todo aquello, y nos determinó desde entonces, como uno de los países más corruptos, violentos, inseguros y desagradables del planeta.

Tan pronto asumió el poder, su “maravillosa personalidad” desapareció, y afloraron, el desprecio a sus opositores, la inmisericorde persecución a sus críticos, el estrangulamiento al Poder Legislativo, el desmantelamiento del Poder Judicial, el asesinato de la Institucionalidad del Estado, el aislamiento de las relaciones Internacionales, reservadas únicamente para con aquellos regímenes dictatoriales y sanguinarios, identificados con su propio autoritarismo; el desarme y la humillación de la Policía y Fuerzas Armadas; el desvergonzado abuso y exposición de sus tendencias aberrantes y anti naturales; y la desaparición, el total desvanecimiento de los Fondos Públicos, por decenas, o centenas, de millones de dólares.

Sumió al Ecuador en la peor crisis política, financiera, educacional, médica, salubre, militar e internacional, de toda nuestra historia. Nos convirtió en el Paraíso Criminal, para Narcotraficantes, Narco Terroristas, Lavado de Activos,

Trata de Personas, Asilo de Criminales Internacionales; instituyendo la más absoluta IMPUNIDAD para quienes cometan todos estos CRIMENES DE LESA HUMANIDAD, a más por supuesto, de PEDOFILIA, ASESINATO INDISCRIMINADO, ABUSO CONTRA LA MUJER, y DESPRECIO A LA RELIGIÓN.

Un cambio notable, el del Doctor Merengue; cuyo otro YO, lejos de hacernos reír, nos ha llevado al borde de la perdición, la quiebra total, y la desunión nacional; convirtiéndonos en uno de los sitios menos recomendados en el Mundo, para visitar, vivir, o invertir.

¡Muchas gracias, Doctor Merengue!