Opinión

…El Camino de Santiago

Santiago Pérez S./Guayaquil

 

OÍDOS  MALAGRADECIDOS

Cuántas personas y cuántas veces hemos escuchado a periodistas, profesionales diversos, e incluso voces internacionales, advertirnos sobre tal o cual sendero impropio, por el cual estamos llevando a la República y el futuro de la misma hacia un anunciado desastre…

Pero, ¿nos hemos siquiera detenido a seriamente analizar y considerar esas alarmas?

Y será de esto, precisamente, que El Camino de Santiago tratará en este escrito.

Quienes nacimos y crecimos en el siglo pasado, llevamos a cuestas un pesado baúl de cosas y casos, memorias y evidencias, recuerdos de promesas, y discursos revolucionarios e incendiarios, con los que se manejó y direccionó a nuestro país.

Dentro del gran libro de los recuerdos, están todos aquellos antes nombrados, muchos de ellos llamados “periodistas de investigación”; que buscaron, hurgaron afanosamente, y finalmente denunciaron públicamente, todas las barbaridades y desafueros que hoy estamos sufriendo. Muchos de estos periodistas fueron rabiosamente perseguidos y condenados, al punto de tener que salir del país, en muchos casos con sus familias. Incluso, hay candidatos, periodistas, fiscales, abogados, e inclusive ex militares, que pagaron con su vida, el atrevimiento de denunciar ese entorno de podredumbre del poder político.

Denuncias, evidencias, testimonios, escándalos y pataleos, no son cosa de hoy, únicamente. Estos tristes asuntos han ocurrido desde siempre; pero con la clara diferencia de que hoy, ya no hay vergüenza, ya no existe el temor a ser reconocido como ladrón o delincuente; y lo más grave, ya no existen órganos de regulación, de control, ni dictámenes punitivos, contra quienes abusen del dinero público y cometan crímenes contra el Estado.

Pero, siempre fuimos advertidos. Resulta penosamente risible que hoy, luego de décadas de denuncias y evidencias, pretendan las supuestas “autoridades” escandalizarse, tirarse de los cabellos y rasgarse las vestiduras; en actitudes y gestos que tienen más TEATRALIDAD, que HONESTIDAD.

Si bien es cierto que a la Señora Fiscal se le atribuyen valientes gestiones, investigaciones, allanamientos, aprehensiones y divulgaciones acerca del “CRIMEN ORGANIZADO” y sus amigos; no es menos cierto que, inentendiblemente, hay espacios y personajes sagrados e intocables, donde ella ni se hace presente, ni se atreve a profundizar. Espacios y personajes que, desvergonzadamente, han atropellado leyes, procesos y resultados, a como les da la gana, ante el grito de protesta y el clamor de justicia de los ecuatorianos…pero, NADA. Esto, también ha sido denunciado, no una vez, sino repetidamente; inclusive por instituciones y veedurías internacionales. Así, los repetidos y ya consabidos “apagones electorales” comandados y dirigidos por la AMAZONA, quien en un acto de desfachatada deshonestidad, cambió de un momento a otro, elecciones, consultas y referendums, sin que las supuestas “Autoridades de Control”, ni la FISCALÍA GENERAL DE LA NACIÓN, muevan un dedo. Igual sucede con el HOMBRE DEL BIGOTE  en la isla de GILLIGAN; aunque de gilligan no tenga nada. Jamás hemos visto, o escuchado, que se lo indague a fondo, se investigue pormenorizadamente sus haberes, ingresos e “inversiones”; se allane sus propiedades, y mucho menos, se lo conmine a declarar bajo juramento sus verdades a medias. Y así, podríamos mencionar a muchos más; que gozan de otorgados beneficios de anonimato, silencio e impunidad.

Pero, todo esto también se ha venido advirtiendo, denunciando y clamando por que la JUSTICIA sea para todos; y no únicamente para los ciudadanos de a pié.

Casos atroces, intencionalmente se han abandonado al tiempo, para que éste los desvanezca, los entierre, los desvirtúe. Los niños Restrepo, los asesinatos y desapariciones de FYBECA, la “caída” desde un quinto piso de Ricardo Sánchez, el brutal asesinato de los periodistas de EL COMERCIO, el inmisericorde asesinato de Fernando Villavicencio; en los cuales se dicen que “están bajo investigación», sin JAMÁS llegar a resultados concretos. Entonces vemos con horror, que la SEÑORA FISCAL también trabaja a dedo; sin averiguar, ni querer averiguar, las trapaceas del prófugo Correa, los jueces que no demandaron, ni demandarán su extradición; la escandalosa fuga de los hermanos Alvarado; la difusión roja para traer a Patiño y sus borregas desde México, y muchos, muchos “olvidos” mas.

Y de todo esto, repetidamente se nos alertó; se nos advirtió con pelos y señales, sin que nada ni nadie salga definitivamente a la luz…o se encuentre en prisión.

Hay “logros”, sí. Pero son a la carta; a conveniencia del momento, a la medida de las circunstancias. Hay decenas de jueces del Guayas presos; pero nos preguntamos, ¿ donde están el ex fiscal Chiriboga; el sinverguenza Gustavo Jhalk, el repugnante Ramiro González, el infame inquisidor Carlos Ochoa?

Son algunas de las preguntas que nos hacemos; ya que, si se procedió con tanta eficiencia, velocidad y decisión, contra Mayra Salazar y Muentes, ¿cómo así no se procede de igual manera contra todos estos satánicos personajes antes nombrados?

¿No será que, Mayra Salazar, Muentes, Aleaga y otros actualmente procesados, fungen como “corderos de sacrificio”, para así satisfacer el ansia popular, y así negociar la IMPUNIDAD de los peores y verdaderos criminales?

Quien sabe…

Lo cierto es que el pueblo ecuatoriano se caracteriza por su frágil memoria y sus malagradecidos oídos.