Opinión

…El Camino de Santiago

 Santiago Pérez S./Guayaquil

 

EL PEOR ENEMIGO

 

La confianza, el respeto, el sentimiento de seguridad, los intereses comunes, la sinceridad y la verdad; serían las virtudes, o condiciones, que acompañen a la personalidad de un amigo; alguien cercano a nosotros, con nuestra certeza de que jamás procederá, o levantará su mano en contra nuestra. Eso, sería un amigo. Pero, ¿Quién sería nuestro peor enemigo?

Y será de ello, precisamente, que El Camino de Santiago trate en este escrito.

Desde el advenimiento del triunfo de la Revolución Ciudadana, por el año 2007, cuando inició su gobierno el hoy delincuente prófugo, ex Presidente de la República, Ecuador se introdujo en una espiral cada vez más intensa, de corrupción. Violencia, falsedad informática, apertura al narcotráfico y al narco terrorismo, destrucción de la institucionalidad del Estado, persecución, amenazas utilizando recursos Oficiales, asesinato de opositores, vaciado de las cuentas fiscales y oficiales, para ser depositadas en CONOCIDOS PARAISOS DE OCULTAMIENTO DE DINEROS MAL HABIDOS, a nombre personal de aquellos que elegimos para dirigir adecuadamente nuestro país, y que no hicieron otra cosa que desfalcarlo, destruirlo, hundirlo en su narco industria y convertirlo en el paraíso impune de Traficantes y Terroristas. Hemos llegado a ser MUNDIALMENTE reconocidos, como la GUARIDA de Narcotraficantes, Narcoterroristas y Políticos Corruptos.

Triste honor.

Sin embargo, y como dice uno de nuestros sabios dichos populares, “A todo Pavo le llega su Medianoche”; y así fue. Y un año dado, un mes específico, un día concreto; el maldito gestor de toda esa barbarie y, luego de 10 años completos de explotar, abusar, tiranizar y avergonzar al país, tuvo que salir de Carondelet; para esconderse en una sucia rendija belga, alegando persecución política y peligro inminente sobre su vida. Y la sucia rendija que lo acogió, el satánico ático de amargura, maldad y perversión, le otorgó ese estatus; Asilo Político; porque así de inútiles, corruptos, mediocres e impresentables, son nuestras autoridades legislativas, judiciales y diplomáticas; quienes no supieron, o no QUISIERON, presentar un CASO CLARO, CONTUNDENTE y BIEN SUSTENTADO, acerca de los crímenes de Lesa Humanidad y contra el Estado Ecuatoriano, llevados a cabo por este monstruoso aborto de la humanidad.

Aún así, desde el ático de su alcahueteada impunidad; seguramente pagado con los recursos de los ecuatorianos que desvergonzada y publicitadamente robó, y a quienes pretende seguir robando, sigue causando el mal, el desasosiego, el asesinato, la extorsión, y todas las demás finuras que aportan sus socios narcotraficantes y narco terroristas.

Los sucesivos gobiernos; todos de “oposición” a la cepa virulenta e infecciosa de la Revolución Ciudadana, han llegado cantando y anunciando el “fin” de la hueste Correista, y la prisión de sus líderes. Todos; pero el que más, el actual. Inclusive, el Electo Daniel compitió con la Borrega de turno, por el sillón Presidencial; y ganó. Daba entonces, un mensaje al mundo entero de que, sin lugar a dudas, sus directrices  se diferenciarían sustancial y diametralmente de los Mandamientos Robolucionarios. Y el mundo sensato; el mundo libre, sin libritos de credos ni preceptos rojos, verdes o rayados, sin foros paulistas ni poblanos; vio con agrado y esperanza el triunfo del Guagua Ecuatoriano, chiquitito, jovencito y decidido.

Pero, ¿es así realmente nuestro Presidente y su gobierno?

Veamos, pues.

No se terminaba de ajustar la banda presidencial, cuando el Electo Daniel y sus compañeritos, cogiditos de la mano toditos, jugaban ya a la ronda con los Robolucionarios y los clones Nebotsistas. Armaron su juego, su fiesta, muy selecta y privada, eso sí; pues a los Constructores y a quienes no se deben a nadie, no les dejaron ni saber siquiera, que música, que pasos de baile y que piñatas y sorpresas, adornarían esta fiesta. De hecho, no nos han dejado saber a ninguno más, que no forme parte del Triunvirato de Gobierno, por quienes el Pueblo Ecuatoriano jamás votó, ni opinó, peor aún, siquiera se enteró. Entonces, así de la noche a la mañana, Satán y sus huestes, junto con el remedo de Mario Bros, se encumbraron en el poder; sin haber ganado, sin haber sido votados, sin que ninguno de nosotros haya deseado semejante desparpajo. Y ahí quedó la cosa…

¿Será?…Pues no.

Día a día vemos los avances de la impunidad y la corrupción, cuajando firmemente la destitución de la Fiscal General; los juicios políticos contra quienes denuncian las ya conocidas trapaceas de Mario Bros y sus Socialcristianos, quienes ya ni siquiera esconden su vileza, su desvergüenza, peor aún, sus verdaderas ambiciones de cambiar al Presidente de la República, por Don Corleone…

Y lo hicieron muy bien, estos avezados señores. Se mostraron de cuerpo entero como demócratas, como “honestísimos”, como justos y necesarios; como reconstructores del trabajo legal, las oportunidades para todos, la salud para los pobres y abandonados al margen de las sociedades consumistas, y lo peor; se mostraron como el fin de la Corrupción, del Terrorismo, la Narco delincuencia, y la violencia mortal, que nos azota desde hace 20 años. Se mostraron como amigos. Nos hablaron como amigos, nos prometieron servir y proteger como amigos, cuidar de nuestro futuro y del de nuestros hijos, como nuestros mejores amigos; únicamente para llevarse, como un ladrón en la noche, nuestro voto y nuestras esperanzas.

Así llegó Daniel; como “AMIGO”, sin duda; pero como servil  “AMIGO” de las dos tendencias delicuenciales, corruptas y criminales más peligrosas y reconocidas del país.

Jamás pensó cumplir; jamás quiso servir. Si así son los “amigos”, ¿para qué necesitamos entonces enemigos?