Opinión

EL BUQUE OCEANOGRÁFICO Y LA CEGUERA

Comandante Raúl Hidalgo/Guayaquil

Hay dos obras sobre el conocimiento y psicología humana:  La novela “Ensayo sobre la ceguera” del portugués José Saramago (premio noble de literatura 1998), que describe magistralmente a los infectados psicológicamente por la ceguera blanca, recluidos en campos, allí por desconocimiento surgen los bajos instintos humanos como el miedo, la incertidumbre, etc. y triunfan los que aprovechan esta situación; y la “Alegoría o mito de la caverna” del filósofo griego Platón, metáfora aplicable al conocimiento humano.

Desde hace algunos años la Armada viene insistiendo sobre la necesidad de adquirir un buque oceanográfico, por fin, este Gobierno tomó la decisión y tiene la voluntad política de asignar los recursos económicos.

Un buque oceanográfico debe tener capacidades para:

  • Navegar con autonomía en los océanos de cualquier latitud, inclusive en la Antártida donde tenemos intereses nacionales.
  • Alojar marinos, científicos y estudiantes de universidades de carreras afines al océano.
  • Realizar trabajos de oceanografía, hidrografía, meteorología, geología, etc., con equipos tecnológicos de punta, para descubrir o validar elementos químicos de la composición del agua de mar y minerales depositados en el fondo oceánico, además, de estudiar la extensión física de la plataforma continental e insular a fin de incrementar nuestra jurisdicción en 150 millas, cuyo centro de gravedad son las islas Galápagos, dentro de la Convención de Mar (CONVEMAR).

Sin embargo, aparecen ciertos personajes de la política, periodistas, pesudo periodistas y ciudadanos que se oponen, usando la libertad de expresión y el poder de las redes sociales desinforman sin argumentos por protagonismo, porque, probablemente desconocen la importancia que nuestro país se integre al mundo del conocimiento e investigación científica, no recuren a fuentes conocedoras u oficiales. Seguro que muchos de ellos conocen el mar visto desde la playa o máximo una milla náutica cuando se han embarcado para observar las ballenas en temporada.

Ojalá, se mantenga firme la decisión y voluntad política para lograr salir de la ceguera que produce la oscuridad de una caverna e integrarnos al conocimiento del océano y la enorme importancia de su papel en el cambio climático, los fenómenos del niño y la niña por la variación de la temperatura, la magnitud de la riqueza de minerales y peces, el impacto en la agricultura desarrollada en tierra y múltiples beneficios que trae anticipar los eventos climáticos e incrementar en 150 millas nuestra plataforma continental.

El Gobierno, ministerio de Relaciones Exteriores, ministerio de Defensa y los organismos relacionados a este proyecto deben consolidad la decisión, mediante una campaña de información masiva que permita tomar conciencia sobre la importancia de tener un buque oceanográfico ya que tenemos un gran futuro en el mar.