Ciencia

El bronceado en interiores se vincula con quemaduras, desmayos y lesiones oculares

Cuatro de cada cinco lesiones en los salones de bronceado eran quemaduras de la piel, según el estudio.

ESTADOS UNIDOS. Unos estudios han mostrado que las camas de bronceado se vinculan con un riesgo a largo plazo más elevado de cáncer de piel, pero una nueva investigación halla que unos 3,200 estadounidenses terminan cada año en emergencias con quemaduras graves o tras desmayarse después de una sesión de bronceado bajo techo.

Las personas sufren quemaduras de primer y segundo grado por broncearse demasiado tiempo, apuntó el investigador líder, Gery Guy Jr., de la división de prevención y control del cáncer de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. Otras contraen lesiones oculares, como enrojecimiento y quemaduras, por la exposición a la radiación ultravioleta (UV), anotó.

“En cuanto a los desmayos, las personas reportaron caerse tras salir de la cama de bronceado”, contó Guy. Aunque el motivo no está claro, los desmayos podrían deberse al golpe de calor, dijo.

“Hubo varios casos en que los individuos reportaron quedarse dormidos en la cama de bronceado, lo que resultó en una exposición excesiva y quemaduras”, anotó Guy. “Es interesante porque hay normas que obligan a las camas de bronceado bajo techo a tener temporizadores, y esto podría significar que los temporizadores no funcionaban o que las personas los desconectaban para poder estar más tiempo”.

“No es aceptable afirmar que se provee un tratamiento seguro con un dispositivo que transmite radiación UV cuando los temporizadores de seguridad de las máquinas no funcionan o se desconectan”, enfatizó el Dr. Jeffrey Salomon, profesor clínico asistente de cirugía plástica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale.

Salomon explicó que cuanto más tiempo se expone una persona a la radiación ultravioleta, mayor es el riesgo de quemaduras en la piel. Además, cuanto mayor es el nivel de energía de la máquina, menos tiempo tarda en quemar la piel. Igualmente, las personas con complexiones claras se queman más rápido que las personas con complexiones oscuras, advirtió.

“Los proveedores de bronceado de la piel deben individualizar el tratamiento de cada cliente según el tipo de piel, el nivel de potencia y la duración”, afirmó Salomon. “Si no pueden o no quieren hacerlo, no se les debe permitir ofrecer ningún servicio”.

La mayoría de los clientes de bronceado que se lesionaron eran mujeres y blancos (alrededor del 80 por ciento en ambos casos), halló el estudio. Los adultos jóvenes de 18 a 24 años de edad representaron más de una tercera parte de la lista de los lesionados. (Internet/ La Nación)