Internacional

El Brasil de Temer anuncia una política exterior sin «ideología» ni «partido»

En relación a la UE y al reciente intercambio de ofertas para un acuerdo comercial con el Mercosur, Serra comprometió el apoyo de Brasil a esas negociaciones y a todas aquellas que puedan contribuir a aumentar la presencia del país en el comercio internacional.

BRASILIA.  El nuevo canciller brasileño, José Serra, anunció hoy que la política exterior del Gobierno interino de Michel Temer estará guiada por los intereses «del Estado» y no por cuestiones ideológicas o las preferencias de «un partido» político.

«La diplomacia brasileña volverá a reflejar el interés de la sociedad como un todo y no el de un partido y sus amigos en el exterior», declaró Serra en su primer discurso público desde que la semana pasada fue designado para ese cargo por Temer, quien asumió el poder tras la suspensión de la presidenta Dilma Rousseff.

Esa fue la primera cuestión citada por Serra en un «decálogo de directrices» que presentó ante los funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores, que recibieron al nuevo canciller con una sonora ovación.

La segunda fue interpretada como un mensaje a algunos países del ala bolivariana de América Latina, que ha tenido en Serra a un feroz y permanente crítico por las supuestas faltas de libertades.

«La nueva política exterior de Brasil estará muy atenta a la defensa de la democracia y los derechos humanos en cualquier país» y sin «reflejar cuestiones ideológicas», afirmó el nuevo jefe de la diplomacia brasileña.

Serra citó entre los principales focos de lo que insistió en calificar de «nueva política exterior» a Argentina, México, Estados Unidos y la Unión Europea (UE), en ese orden.

«La sociedad con Argentina es fundamental» y se enmarca en la necesidad de «fortalecer al Mercosur», darle alas para la búsqueda de nuevos horizontes comerciales y «construir puentes con la Alianza del Pacífico», que integran Chile, Colombia, México y Perú, dijo.

Valoró en especial «el gran potencial de complementación» que existe entre Brasil y México, país con el que se comprometió a trabajar por una relación más estrecha.

Sostuvo asimismo que Brasil «volverá» a acercarse a los que «siempre han sido» sus «socios tradicionales», entre los que citó a Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y Japón.

En relación a la UE y al reciente intercambio de ofertas para un acuerdo comercial con el Mercosur, Serra comprometió el apoyo de Brasil a esas negociaciones y a todas aquellas que puedan contribuir a aumentar la presencia del país en el comercio internacional.

«No podemos permanecer impasibles» mientras en el mundo avanzan las negociaciones bilaterales o entre bloques comerciales, declaró.

Según el nuevo canciller, Brasil también abrirá nuevos flancos en Asia, profundizará las relaciones con India y China y se propondrá un acercamiento mayor con África, pero no «desde la compasión de la historia», sino «pragmático» y dentro de una nueva comprensión de la dinámica sur-sur.

También explicó que se harán esfuerzos por aprovechar «las oportunidades que ofrece el BRICS», foro que Brasil integra junto con Rusia, India, China y Sudáfrica, pero siempre con el comercio y las inversiones mutuas como principales objetivos.

El flamante canciller brasileño pronunció hoy su primer discurso en público, pero ya había dado una pauta de las nuevas líneas de la política exterior en sendas notas enviadas a los Gobiernos que han criticado el proceso que llevó a la suspensión de Rousseff.

Una primera nota fue dirigida a Venezuela, Bolivia, Cuba, Ecuador y Nicaragua, a los que acusó de «propagar falsedades» sobre el proceso político brasileño, del que dijo que «se desarrolla en un cuadro de absoluto respeto a las instituciones democráticas y a la Constitución».

Otra, en términos similares, se refirió al secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), Ernesto Samper, quien consideró que el proceso contra Rousseff podía violar «el principio de separación de poderes», al otorgar al Parlamento «la posibilidad de criminalizar actos administrativos».

En la última, difundida este lunes, acusó a El Salvador de «desconocer la Constitución y la legislación Brasileña», después de que el país centroamericano anunciara que no reconoce el Gobierno de Michel Temer. (EFE/La Nación)