Ciencia

El bilingüismo ayuda a retrasar la aparición del alzhéimer.

Las personas bilingües desarrollan los síntomas entre 4 y 5 años más tarde. Estos hallazgos confirman investigaciones previas que sugieren que el bilingüismo puede ralentizar el envejecimiento cognitivo.

BELGICA. Un estudio belga confirma que el bilingüismo puede ralentizar el envejecimiento cognitivo y contribuir a la reserva cognitiva. El entrenamiento que supone ser bilingüe protege al cerebro de su degeneración. No es un remedio para la enfermedad, pero hablar más de un idioma da al cerebro un plus de desarrollo que le ayuda a retrasar la aparición del alzhéimer.

Así lo acaba de observar un grupo de investigadores de la Universidad de Gante (Bélgica). En su estudio incluyeron a un total de 134 pacientes de los que casi la mitad, 65, eran bilingües.

En este grupo de pacientes los primeros síntomas de demencia aparecieron a los 76,1 años mientras que la edad media del diagnóstico fue a los 77,3 años, frente a los 71,5 y 72,5 años de media respectivamente en quienes sólo hablaban un idioma.

Los científicos han visto que las personas con alzhéimer que son bilingües suelen desarrollar los primeros síntomas de la enfermedad entre cuatro y cinco años más tarde que quienes solo hablan una lengua. Los análisis controlaron otros factores que podían influir en el resultado como la educación, la profesión y el estatus socioeconómico, pero en realidad ninguno tuvo efecto sobre la edad de inicio de los síntomas.

Según los investigadores, parece que el control constante que requiere dominar dos idiomas es como un entrenamiento para el cerebro, que desafía las células de la materia gris y las protege de su degeneración.

Un biomarcador del alzhéimer por otra parte, un nuevo estudio, presentado estos días en la reunión anual de la Sociedad Radiológica de Norteamérica (RSNA, por sus siglas en inglés), indica que los cambios en las conexiones cerebrales que se ven en las imágenes por resonancia magnética podrían ser un biomarcador del Mal de Alzheimer.
Los tratamientos preventivos pueden ser más efectivos antes del diagnóstico del alzhéimer, por ejemplo, cuando una persona sufre deterioro cognitivo leve, una disminución de las habilidades cognitivas que se nota pero que no es lo suficientemente grave como para afectar al funcionamiento independiente. (Internet/ La Nación)