Opinión

El aumento de las tarifas del transporte y de los combustibles, en época de pandemia…

Dr. Jorge Norero González/Guayaquil.

 

 

Ya es oficial, en pocos días el aumento es inevitable, frente al aumento en especial del diésel, cuyo incremento es cerca del 20 % por ahora de su precio que por años se mantuvo en $1.03 cada galón. 

Con la aplicación de la nueva y curiosa medida de las bandas de precios, y de libre importación de cualquier distribuidor o comercializador, de los combustibles, para aliviar los subsidios que supuestamente son una carga fiscal, excesiva para un Estado quebrado, se eleva el precio de los combustibles, trasladando este impacto directamente al bolsillo de los ciudadanos… 

Pero las comisiones de $4 que son jugosas ganancias de los intermediarios de nuestro crudo, por cada barril de petróleo vendido en los mercados internacionales, no sufren variación alguna, porque eso es parte de las prebendas de una mafia, en donde están involucrados funcionarios de todo nivel, en donde las malas lenguas afirman, llega el goteo al mismísimo Carondelet… 

Así las cosas, frente a la grave crisis de desempleo, desesperación por la grave crisis económica, esta subida de los precios del transporte impactará en toda la cadena de productos de la canasta de alimentos de primera necesidad, alimentando la angustia frente al no aumento del salario básico, ya anunciando por el Ministro de Economía, aunque la última palabra la tiene Moreno… 

Este regalo de navidad, que debiera ser un motivo de unidad y alegría, resulta más bien una medida de halloween, que puede incendiar la aparente y resignada actitud de los ecuatorianos, agobiados por toda clase de sinsabores, violencia, delincuencia organizada, corrupción, narcotráfico y asalto desde las instituciones públicas, por la pésima calidad de los servicios básicos y ahora con el aumento de las tarifas del transporte. 

¡Viva la Patria!  

Semper fidelis.