Tecnociencia

El amoniaco, ¿un futuro vector energético sostenible?

Por su capacidad para transportar y almacenar hidrógeno, el amoniaco es una opción atractiva de cara a la descarbonización de distintos sectores en la transición energética, aunque resulta imprescindible realizar una comparativa tecnoeconómica de las distintas vías de producción. Unos científicos la han hecho ahora.

El trabajo lo han realizado investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), en España.

En el marco de la transición energética, con el fin de descarbonizar sectores de la economía como el industrial, energético o del transporte, el amoniaco se ha perfilado como un vector energético idóneo, al tratarse de un portador de hidrógeno que puede transportarse y almacenarse con facilidad. Constituye el bloque químico fundamental de la industria de los fertilizantes y es necesario para producir ácido nítrico, además de poder emplearse potencialmente en numerosas aplicaciones energéticas como combustible. No obstante, en la producción del amoniaco es posible emplear bien combustibles fósiles o bien energías renovables, por lo que el uso de una vía u otra, aparte de la consecuente repercusión en la eficiencia e impacto ambiental, tiene un coste asociado que conviene analizar.

Con el objetivo de determinar la competitividad económica de los distintos modos de producción de amoniaco proyectados al año 2050, investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid han llevado a cabo un estudio realizando la modelización, simulación y evaluación tecno-económica de plantas de producción de amoniaco de gran escala (3.000 ton/día) a partir de diferentes vías. A través de los resultados obtenidos, la investigación demuestra que la alternativa de producción renovable tiene todavía retos que superar para resultar competitiva frente al uso de los combustibles fósiles.

Para llevar a cabo la simulación y evaluación tecnoeconómica, este estudio en el que participan investigadores de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de la UPM y del organismo de investigación noruego SINTEF se basa en la producción de amoniaco a gran escala empleando como fuentes de energía primaria el gas natural, combustibles sólidos (carbón y biomasa) y energías renovables (solar y eólica). Para ello, se han evaluado procesos con tecnologías de referencia y diseños avanzados.

Fuente: NCYT