Opinión

EL AGRO SIGUE IGNORADO

Ing. Agr. Gonzalo Gómez/Guayaquil.

 

 

Igual como se ha excluido siempre de los cansinos debates o los proyectos de desarrollo nacional; el Gobierno nuevamente invisibiliza al sector agropecuario en la consulta popular, ¡como si no existiera urgencia alguna! ¡como si todo estuviera bien!

Claro, nada se sabe del actual ministro de agricultura, ni su nombre ni ninguna acción relevante a favor del sector; por eso el Gobierno ni se ha enterado que las actividades de producción para consumo interno están al borde del colapso; que sus costos de producción son tan elevados que impiden alcanzar la mínima rentabilidad; que el pequeño productor está apenas sobreviviendo, sub-viviendo en realidad; sin servicios básicos, sin vialidad, sin seguridad, sin financiamiento efectivo, sin reglas ni controles para la comercialización.

Con el conocimiento de que la soberanía alimentaria se sustenta en la producción para consumo interno, y que esta responsabilidad recae precisamente sobre los pequeños productores; la consulta popular debería incluir la siguiente pregunta: ¿Está usted de acuerdo que el Ministerio de Agricultura se obligue a presentar un programa de trabajo viable y competente para rehabilitar el sector agropecuario, especialmente la producción para consumo interno?

Conociendo que las reglas, términos y condiciones de la actual política financiera han convertido el acceso al crédito para desarrollo en una verdadera utopía para el pequeño productor; la consulta popular debería incluir la siguiente pregunta: ¿Está usted de acuerdo en crear una entidad de control bancario y financiero especializada en actividades de producción, que sea exclusiva para la Banca Pública de Desarrollo?

Es importante señalar que el artículo 309 de la Constitución de la República dispone que: “El sistema financiero nacional se compone de los sectores: público, privado, y el popular y solidario; dictaminando que cada uno de ellos contará con normas y entidades de control específicas y diferenciadas”.

Señor Presidente, ya no hay tiempo para incluir estas preguntas, lo sé, pero es imprescindible que usted conozca el problema y actúe en favor de este sector que representa 5,5 millones de personas. Su rehabilitación significaría creación de empleo y multiplicación de oportunidades laborales, además de un importante capital político, sólido y decisivo para el desarrollo del país; pero también para fortalecer la posibilidad de su reelección… que todos necesitamos.