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El 63% de los venezolanos que viajaron a México desde Ecuador no retornó el 2021

El anuncio lo hizo el Gobierno de México. Desde el 21 de enero los ciudadanos venezolanos requerirán de un visado para ingresar a su territorio. Se busca frenar el “creciente flujo migratorio” hacia ese país que limita con los EE.UU.

Tras la pandemia, que generó crisis sanitaria y económica en varios países de la región, se ha estimulado la migración de venezolanos hacia México con la intención de cumplir el sueño americano. Muchos lo hacen acompañados de los conocidos ‘coyoteros’ con pagos que oscilan entre USD 3 000 y 5 000 por persona.

Ecuador es una puerta de salida de venezolanos. Las cifras del Ministerio de Gobierno revelan que entre enero y diciembre del año pasado, 5 570 venezolanos viajaron desde territorio ecuatoriano hacia México, de ellos, 3 524 no retornaron; es decir, el 63% se quedó.

Las organizaciones civiles y sociales que representan a los extranjeros de esa nacionalidad en Quito y Guayaquil presumen que la mayoría de los que no regresaron cruzaron a pie la frontera hacia EE.UU. Temen que más migrantes intenten hacer esa travesía previo al requerimiento del visado, pues en lo posterior un viaje irregular resultaría más costoso.

Luis, que prefiere ocultar su apellido, viajará a México este lunes. Él tenía previsto viajar en junio pasado, pero no logró completar los USD 3 000 que le solicitaron los coyoteros. Ahora, el joven que habita hace tres años en Guayaquil pagará USD 4 000 por el viaje.

Contó que llegará en vuelo directo desde Quito hasta la Ciudad de México. Desde ahí hará un recorrido terrestre hasta Ciudad Acuña. Luego cruzará el temido río Bravo para finalizar en Laredo, en territorio estadounidense.

“Yo conozco, por muchos amigos y familiares que ya se fueron desde Perú, Colombia y Venezuela, que por ser venezolanos, una vez que pisamos Estados Unidos hay que entregarse a la Policía y de inmediato se hace una solicitud de asilo”.  El joven relató que decidió abandonar Ecuador por la difícil situación económica. “En Guayaquil hago unos USD 300 mensuales, eso apenas me alcanza para pagar arriendo y medio comer, es muy difícil vivir aquí”, lamentó.

Katiuska Rodríguez, experta en temas migratorios, de la organización Nacidos del Pavimento, en Estados Unidos, explica que hay dos motivos que estimularon ese fenómeno desde inicios del 2021.

El primero es que en enero del año anterior, el entonces presidente estadounidense Donald Trump ordenó diferir por 18 meses y con algunas excepciones las deportaciones a los venezolanos presentes en ese país.

El segundo, y que más ha generado confusión según Rodríguez, ha sido la concesión del estatus de protección temporal (TPS, por sus siglas en inglés), para quienes ya residían en la nación hasta el pasado 8 de marzo. “Hay gente que me escribe desde distintas partes pensando que pueden pasar y acogerse al TPS, no es así. Los grupos de coyoteros, que son venezolanos, están enredando el proceso”.

Esa concesión del TPS motivó a Ricardo Linares a migrar desde Guayaquil a Florida -vía México– en junio pasado.

Este Diario lo entrevistó ese mes, previo a su viaje. Recordó que pagó USD 4 200 para cruzar de modo irregular hacia Texas desde Ciudad Acuña.

“El boleto incluyó que en el aeropuerto de Ciudad de México no me nieguen la entrada a pesar de que no nos solicitan aún un visado, también los traslados, la alimentación y el paso por el río Bravo. Yo me entregué a la Policía, estuve en un centro de detención y a los 4 días me dejaron en libertad”, dijo el oriundo de Caracas y que vivió en la urbe porteña por 4 años.

Según el Diario Oficial de la Federación de México, publicado el 6 de enero, para la decisión del visado se destacó la tendencia creciente del flujo migratorio de nacionales venezolanos en tránsito irregular hacia un tercer país.

“Representando un incremento en más del mil por ciento, en comparación con el mismo período en los cinco años previos; además se resalta el incremento en declaraciones falsas sobre sus motivos de viaje, la diversificación de rutas de tránsito y la identificación de algunos delitos asociados a la movilidad internacional”, se estipula en el documento.

Andrew Castro, de la Fundación Mueve, prevé que con el requerimiento del documento disminuya considerablemente el flujo hacia México. “La gente estaba viajando porque podía entrar sin problemas. Ahora va a parar un poco”.

El viceministro de Movilidad Humana, Luis Vayas, aseguró que la Cancillería trabaja para contrarrestar la migración riesgosa. Agregó que junto a varias instituciones se actúa de inmediato cuando se identifican indicios sobre posibles víctimas de tráfico ilícito de migrantes.

Mientras tanto, la comunidad venezolana en Ecuador está a la espera del inicio del proceso de regularización anunciado para este año. De acuerdo con Cancillería, en el país habitan unos 450 000 venezolanos, de los cuales 222 588 alcanzaron algún tipo de visado.

“Estamos a pocos días de presentar formalmente el reglamento trabajado no solamente a nivel interno y en base a lo que el presidente Guillermo Lasso propuso al país, sino precisamente con la conferencia de donantes”, dijo el ministro de Relaciones Exteriores de Ecuador, Juan Carlos Holguín.

 

 

 

 El Comercio