Opinión

El 2023 es determinante para Trump: Un nuevo intento presidencial o la consignación

2023 será un año de grandes retos y desafíos para la democracia más grande del mundo.

El mayor de ellos: la consignación criminal de Donald Trump o su total impunidad, que abriría el camino a un segundo mandato del expresidente.

Trump fue referido al Departamento de Justicia por un Comité Selecto del Congreso, con cargos de incitar a la insurrección armada, conspirar para defraudar al gobierno de Estados Unidos, obstruir actos del Congreso y otros crímenes federales, con suficiente evidencia para su consignación criminal, delitos que también investiga el Departamento de Justicia.

Tras el anuncio de que Trump buscará de nuevo la presidencia, Merrick Garland, procurador general de justicia, reforzó la investigación de la dependencia a su cargo contra el expresidente, con el nombramiento del fiscal especial Jack Smith.

El fiscal indaga los intentos golpistas de Trump; el robo de documentos altamente sensitivos y clasificados, con información sobre programas nucleares encontrados en Mar-a-Lago, que conscientemente el expresidente se resiste a entregar.

Expertos consideran que el Departamento de Justicia, podría tener ya suficiente información para consignar al expresidente por una gran variedad de delitos federales, cometidos en diferentes entidades y circunstancias, como parte de una extensa conspiración para defraudar al gobierno de Estados Unidos.

De acuerdo con ellos, el Artículo 18, Sección 371 del Código Penal Federal, brinda al gobierno la posibilidad de consignar por conspiración a dos o más personas que incurran en la comisión de ofensas federales para defraudar al gobierno, pero todo depende de la evidencia y decisión del Fiscal Especial y el Procurador Gardland.

El gobierno puede argumentar que cada uno de esos crímenes, contenidos en la orden de aprehensión y otros más “serían parte de la conspiración, como la remoción de documentos clasificados y la renuencia a entregarlos”.

Ahora mismo, los cargos podrían hacerse al amparo de la retención de información nacional de defensa, en violación al artículo 18 del Código Penal Federal, Sec. 793e, obstrucción, en violación al artículo 18 Secciones 1503, 1512 y 1519, en el ocultamiento y remoción de documentos oficiales, que viola el Artículo 18, Sec. 2071, con relación a los documentos llevados a Mar-a-Lago.

También se les podría acusar de mentir al gobierno o encubrir hechos, lo que es castigado por el Artículo 18 Sección 1001 del Código Penal Federal o de Obstrucción, bajo el Artículo 18 Sec. 1519.

Las autoridades del Departamento de Justicia evalúan la posible presentación de cargos contra el expresidente, considerando, no solo la construcción de cargos fundamentados en evidencia irrefutable, sino también las consecuencias políticas que tendría consignado penalmente, que podría amenazar la paz social e intensificar la división y confrontación, o la inacción, que daría más impunidad a Trump, sentando un precedente negativo.

El procedimiento de recabar suficiente evidencia podría ser largo, especialmente cuando hay documentos clasificados de por medio, la lentitud de mociones de defensa y otros elementos harían que el juicio se realizara en un plazo no menor a 12 meses.

Sin embargo, Trump tendría derecho a un juicio expedito 70 días después de su consignación criminal y aunque resultara convicto y sentenciado a prisión, el expresidente podría apelar, manteniendo la posibilidad de contender por la presidencia de Estados Unidos, ya que la Constitución no requiere no antecedentes penales para llegar a la Presidencia, de acuerdo con el fiscal retirado Renato Mariotti.

Las dudas y preguntas giran en torno a si Trump es convicto sin recibir sentencia; ¿podría tomar posesión y asumir el control del gobierno de Estados Unidos?

Otros expertos consideran que es poco probable que Trump pueda ser acusado formalmente del robo de los documentos Top Secret que aún se resiste a entregar.

Es preciso aclarar que, en los casi 250 años de existencia de este país, ningún presidente ha enfrentado cargos criminales, como Trump, ninguno ha intentado un golpe de estado, imponer delegados “alternos” al Colegio Electoral, abusado del poder, lucrado con la oposición, romper la transición pacífica del poder o mentido en tantas ocasiones.

Otros asociados suyos, como Jeffrey Clark podrían ser consignados por su participación en delitos relacionados con los intentos de revertir el resultado de la votación.

Expertos legales consideran que el Procurador no habría ordenado la investigación de Trump, si no considerara la posibilidad de consignarlo por retención ilegal de material altamente clasificado y otros documentos del gobierno, que el expresidente -conscientemente- se niega a entregar y por obstrucción de la justicia.

También opinan que el expresidente podría ser consignado criminalmente por incitar a la violencia, declaraciones falsas al gobierno federal de Estados Unidos, con su esquema de “electores alternos” que votaran por él en el Colegio Electoral

El supuesto millonario, cuya evasión de impuestos y fraude al fisco, está clara en las declaraciones que -abusando del poder con que fue investido- obligó a mantener secretas durante su mandato, impidiendo también que fueran auditadas como marca la ley, para evitar se revelara su evasión durante 15 años, tras los cuales pagó sólo 750.00 dólares en 2016 y 2017, menos de 1 millón en 2018, 133,445 en 2019 y -de nuevo- nada en 2020.

Las declaraciones fueron entregadas al Congreso, que las difundió, con autorización de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Trump reaccionó con ira y frustración, diciendo que esa información “nunca debió ser revelada y la Suprema Corte nunca debió aprobar” porque, dice puede “conducir a cosas horribles, aumentará la división de Estados Unidos y empeorará las cosas”.

El expresidente acusó a los demócratas de “usar como arma política” las agencias federales advirtiéndoles que “es una avenida en dos sentidos”.

En las declaraciones -que constan de 6.000 páginas- también se conocieron sus cuentas bancarias en China, Gran Bretaña, Irlanda y otros países, donde recibía pagos no especificados del extranjero.

Los abusos fueron documentados y confirmados al pueblo estadounidense en un extenso reporte, sustentado en más de mil testimonios de exfuncionarios de su gobierno, toneladas de documentos oficiales, fotografías, videos y otra irrefutable evidencia, recopilada por un Comité Selecto bipartidista, tras 9 meses de exhaustiva investigación, sobre el violento asalto al Capitolio, último recurso fallido de Trump, por impedir la certificación y legitimidad de Joe Biden, luego que fracasaron sus intentos de golpe de estado.

Pero todos sabemos que no son sus únicos crímenes y abusos.

El expresidente enfrenta más de 29 investigaciones por:

1.-Violaciones a la 8a. Enmienda Constitucional.

2.- Usar su cargo para canalizar recursos a sus propiedades.

3.- Mal uso de recursos de su Comité Inaugural.

4.- Interferencia, obstrucción de la justicia y acoso al Fiscal Independiente Robert Mueller.

5.- Despidos injustificados en el FBI.

6.- Impedir la difusión del reporte completo sobre la colusión de su comité de campaña con emisarios rusos.

7.- Chantajear al presidente Volodymyr Zelenski con asistencia militar.

8.- Forzar el acceso de su hija Ivanka y su yerno Jared Kushner a información altamente clasificada, a pesar de advertencias y la resistencia de la comunidad de Inteligencia.

9.- Violaciones a las leyes de financiamiento de campaña, con los pagos en efectivo a sus examantes Karen Mc Dougal y Stormy Daniels.

10.- Interferencia en el proceso electoral en varias entidades, presionando a gobernadores, amenazando e intimidando a funcionarios responsables del proceso electoral como en Georgia, Pensilvania, Michigan, Arizona, Nevada y otros.

11.- Presionar a legislaturas estatales para eliminar a los delegados legales al Colegio Electoral.

12.- Planear un operativo militar para decomisar máquinas de votación, al amparo de una orden ejecutiva, argumentando el fraude electoral.

13.- Presionar a su vicepresidente Mike Pence, para que interfiriera ilegalmente en el proceso de certificación de la victoria de su contrincante demócrata.

14.- Incitar a la violencia, como su último recurso para frenar el ascenso al poder del presidente Joe Biden.

Ahora el puntero para la nominación presidencial republicana es el gobernador de Florida Ron DeSantis y se espera que muchos más se incorporen a la carrera presidencial, contendiendo contra el expresidente, lo que hace más factible la posibilidad de su consignación criminal, en al menos 3 procedimientos que se le siguen, además de otros, civiles.

Trump, quien hasta la fecha continúa “justificando” su derrota y ha tenido un abrumador apoyo de multimillonarios, legisladores, gobernadores y votantes republicanos, milicias, grupos nacionalistas blancos, grupos terroristas domésticos, un pequeños segmento de las fuerzas armadas, corporaciones policíacas, evangélicos, promotores de teorías de conspiración como QAnon o la esposa de magistrados de la Suprema Corte de Justicia, comienza a debilitarse.

Hasta ahora, su grupo de empresas fue declarado culpable de 17 cargos criminales, entre ellos fraude al fisco y evasión de impuestos, por lo que tendrá que pagar una multa de 1 millón 600 mil dólares que, si bien no es muy alta, podría ser el inicio de acciones en su contra.

 

 

 

 

Los Angeles Times (latimes.com)