Opinión

Ejemplo a imitar

Luis Hidalgo Vernaza

luishidalgov@gye.satnet.net

El hermano país de Venezuela luego de tantos sometimientos, vejámenes y penurias económicas, causadas por el modelo chavista que lleva 16 años en el poder, el domingo la oposición logró obtener una victoria electoral, permitiéndole asumir el control de la Asamblea a partir del 10 de enero de 2016.

Un país como el venezolano donde la violencia verbal, y en muchas ocasiones, física ha sido fomentada desde el propio gobierno para infundir temor en sus adversarios- opositores, dio una nuestra ejemplar y digna de imitar, de que cuando un pueblo se cansa de sus gobernantes- dictadores, la mejor forma de derrotarlos es el campo democrático, las urnas.

Muchos pensaban que la ventaja de casi 30 puntos entre la oposición y los gobiernistas, sería modificada en forma fraudulenta para mantener la hegemonía chavista, pero a Maduro no le quedó otra alternativa que reconocer la derrota so pena de un derramamiento de sangre de incalculables consecuencias.

La rueda de prensa que dio el Ministro de Defensa, Padrino López, fue trascendental para la democracia venezolana. Cuando apareció ante las cámaras rodeado de un número considerable de uniformados, muchos pensaron lo peor, pero con una postura digna de ejemplo, garantizó el resultado de los comicios. La prolongación dispuesta por el Consejo Nacional Electoral, llenó de dudas las votaciones, pero fue una estrategia que no dio resultado.

Si bien en el poder continuará Maduro con su consabida ineptitud y su verborrea descalificadora y soez hasta el 2019, pierde a su pana en el insulto, Diosdado Cabello, su mayor aliado en lo político, que controlaba la Asamblea, hombre por demás insano mentalmente, acostumbrado a calificar de cobarde, basura y rata miserable a expresidentes de otros países como a sus opositores. Copia al carbón de lo que vemos en Ecuador.

El ejemplo de los venezolanos el domingo 6 de diciembre, como el de los argentinos hace pocos días, es la mejor clarinada que se ha podido oír en estos tiempos próximos a la navidad y fin de año. Suenan como verdaderos cánticos de libertad y esperanza para esos sufridos pueblos, para los ecuatorianos una inyección de brios para no dejarnos vencer en los aciagos días que atravesamos.

El trabajo del nuevo gobernante argentino será muy difícil. El legado que le deja el kirchnerismo luego de 12 años es difícil de revertir. Una economía muy débil y una inflación superior al 20%. Por su parte los asambleístas de oposición en Venezuela con una mayoría amplia de 112 escaños, deberán cumplir sus promesas de campaña, donde lo más complicado es la economía, sumado a la comunicación amordazada y la justicia en manos de los chavistas. ¡Que parecido que somos!

El autoritarismo al que están o estuvieron sometidos algunos países gobernados por los que se autoproclaman revolucionarios, socialistas –progresistas, está llegando a su fin. Son encantadores de pueblos, funcionan mientras le dura la plata, la que han gastado a manos llenas en obras faraónicas y bonos, inclusive regalado so pretexto de ayudas humanitarias. El fin está por llegar, ojalá no tarde tanto y nos suceda como Venezuela, que tocó fondo.

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