Opinión

Eduardo Pianezzi Pagano: Adiós al amigo de siempre

Silvio Devoto Passano

sidepaderby@hotmail.com

Hizo amigos en todas partes, dejó enseñanzas entre sus pares de Perú, Colombia y Panamá, donde entrenó caballos cosechando victorias importantes e inolvidables, pero su mayor triunfo lo alcanzó en el campo de la amistad donde realmente cuenta la vida.

A temprana hora del lunes una llamada telefónica me conmocionó, había fallecido momentos antes en Lima el querido ‘Tito’ Pianezzi, un amigo de la vieja guardia, con el que compartí amenas charlas y viví gratos momentos en el hermoso “Santa Cecilia”, en el acogedor “Costa Azul”, en el moderno “Buijo” y en su amada “Monterrico”.

Hace un par de años disfruté sobremanera frente a esta computadora escribiendo un artículo que titulaba… Eduardo Pianezzi Pagano, casi siete décadas haciendo buena letra en el turf, hoy acongojado aplasto de manera nerviosa las teclas de la misma para comunicar su muerte.

Y los recuerdos son recurrentes, desde aquel 1956 cuando lo vi por primera vez, en ocasión de su arribo a Guayaquil, junto a Felipe Lara, Oswaldo Salaverry, Carlos Saravia, Miguel Latorre, Oscar Bravo, Luis Ramírez, Raúl Salazar, Germán Orillo, José Padilla, Carlos Urrutia y Gustavo Frías para inaugurar el “Santa Cecilia”, hasta hace pocos meses en Lima cuando asistí con muchos amigos para disfrutar el “Latino” y conversamos un rato largo en la Tribuna, igual que en anteriores ocasiones en las pesebreras del Hipódromo de Surco.

Buen conversador, siempre contento, su alegría era contagiosa y su charla llena de anécdotas era disfrutada a plenitud por todos los que rodeaban.

Hizo amigos en todas partes, dejó enseñanzas entre sus pares de Perú, Colombia y Panamá, donde entrenó caballos cosechando victorias importantes e inolvidables, pero su mayor triunfo lo alcanzó en el campo de la amistad donde realmente cuenta la vida.

Hace poco perdió al “hermano” que le dio el destino, el inolvidable ‘Tito Drago’, gloria del balompié de América con el que creó y sostuvo y sostuvo el stud “Los Titos”, semanas atrás falleció su hijo César, el popular “Peluca” que también estuvo acá, en Ecuador, igual que su hermano “Lalo”, iniciándose en la profesión de su padre, entrenador de caballos.

Hoy el Señor los ha querido reunir allá en el cielo, hogar eterno de los hombres buenos, honestos, que pasaron por el mundo cosechando amigos, repartiendo sonrisas, regalando amor.

Hoy estimo me quedé corto en el titular del escrito en mención, debí haber dicho… Haciendo buena letra en el turf… y en la vida.

Dios te tenga en su Santa Gloria apreciado amigo.

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